Más por Arona denuncia el caos en la contratación pública y advierte del deterioro de los servicios municipales
Desde Más por Arona mostramos nuestra enorme preocupación tras conocerse la admisión del recurso presentado por la segunda empresa clasificada en el contrato de mantenimiento de edificios y vías del municipio
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Arona
Los auténticos perjudicados por esta situación son, una vez más, el conjunto de casi 60 trabajadores y trabajadoras de la empresa que ven mermados sus derechos laborales y limitada su posibilidad de negociación laboral pero también los vecinos de Arona. No hay que olvidar que se trata de un servicio esencial y quienes se vuelven a ver afectado/as por la nueva incertidumbre generada como consecuencia de una gestión pública marcada por las prisas y la falta de planificación son siempre lo/as mismo/as.
Este es ya el segundo gran contrato de un servicio público municipal que termina recurrido. Primero fue el contrato de mantenimiento de las zonas verdes y ahora el de mantenimiento de edificios y vías. Una situación que evidencia un evidente despropósito en la gestión del tripartito y que está llevando al progresivo hundimiento de los servicios públicos de nuestro municipio.
A esta preocupante situación se suma el contrato de recogida de residuos, sobre el que existen graves incumplimientos ya demostrados por parte de la empresa concesionaria y que el tripartito de Arona ha decidido ignorar por completo en detrimento del interés público y general del municipio.
Arona no puede permitirse seguir instalada en el caos administrativo ni en la improvisación permanente. La población de Arona merecen servicios públicos de calidad, gestión pública eficaz y eficiente, gestión de contratos con rigor y transparencia, y un gobierno capaz de garantizar la seguridad jurídica de los procedimientos.
Desde Más por Arona volvemos a exigir como venimos haciendo hace meses al grupo de gobierno que asuma su responsabilidad, corrija el rumbo y deje de poner en riesgo servicios esenciales para el municipio. La gestión de los servicios públicos no puede seguir siendo un cúmulo de errores cuyas consecuencias terminan pagando los trabajadores/as y toda la ciudadanía.