Un proyecto ofrece asesoramiento social y jurídico a 188 personas migrantes en solo seis meses
Tagora, proyecto financiado por el IRPF del Gobierno de Canarias, ofrece atención socio-jurídica a personas migrantes y realiza talleres antirrumores en el sur de la isla contra el discurso racista
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Santa Cruz de Tenerife
En un contexto marcado por el aumento de los movimientos migratorios y los desafíos asociados a la convivencia, la inclusión y el acceso a derechos, el Proyecto Tagora nace con el objetivo de tender puentes entre la población migrante y la comunidad de acogida, reforzando los servicios de atención, la sensibilización social y la generación de espacios de diálogo en el territorio insular.
En seis meses de intervención, el Proyecto Tagora ha atendido a 188 personas migrantes, ofreciendo un servicio insular de atención social y jurídica orientado al acompañamiento y a la inclusión. Del total de personas atendidas, 116 son mujeres, 69 hombres y 3 personas no binarias, reflejando la diversidad de realidades que atraviesan los procesos migratorios en la isla. Gran parte de estas atenciones se ha desarrollado en un espacio cedido por el Ayuntamiento de Adeje, a través del Área de Bienestar Comunitario y Cohesión Social, lo que ha permitido reforzar la cercanía y accesibilidad del servicio.
Durante su desarrollo, el proyecto ha impulsado 40 talleres antirumores, con la participación de más de 600 personas —325 mujeres y 332 hombres—. Estas acciones, realizadas principalmente en municipios del sur de la isla, han tenido una acogida positiva, especialmente por parte del profesorado y agentes sociales participantes, quienes han subrayado la necesidad de seguir promoviendo formaciones que contribuyan a desmontar prejuicios y a combatir el discurso racista desde el ámbito educativo y comunitario.
Entre las acciones complementarias del proyecto se incluyen también tres talleres de Transición a la Vida en España y Canarias, dirigidos a población migrante, centrados en facilitar herramientas prácticas para la integración social, administrativa y comunitaria, así como en la generación de redes de apoyo entre personas que comparten procesos vitales similares.
Asimismo, el proyecto ha desarrollado tres Espacios de Encuentro y Diálogo, concebidos como un mecanismo para abordar los crecientes discursos de odio y el desconocimiento en torno a la migración y a las personas migrantes. Estos espacios han promovido un diálogo comunitario seguro y libre de sesgos, fomentando la empatía, la convivencia y la integración intercultural mediante la colaboración activa entre vecindario y entidades locales, recuperando la esencia de los espacios vecinales como lugares de encuentro y participación.
El cierre del Proyecto Tagora pone de manifiesto la necesidad de continuar impulsando iniciativas integrales que combinen la atención directa, la sensibilización social y el trabajo comunitario. Los resultados obtenidos evidencian la importancia de seguir apostando por acciones que sitúen a las personas en el centro, fortalezcan la cohesión social y contribuyan a construir territorios más justos, informados e inclusivos.

