El sindicato STAP-Canarias lamenta las declaraciones del vicepresidente de la Fecam a cuenta de la ley de coordinación de las Policías Locales de Canarias
Óscar Hernández dijo que los alcaldes no negociarán la ley con los sindicatos
EDDC.NET / Santa Cruz de Tenerife
Lamentar el comentario público vertido por el vicepresidente de la FECAM y alcalde de Aguimes, Oscar Hernández, al decir que los alcaldes no negociarán La Ley de Coordinación de policías locales con los Sindicatos quedando así perfectamente retratado de como no debe ser un político en Democracia. Queremos pensar que es más fruto de una confusión que de su verdadera intención por el bien de los Canarios. Desgraciadamente su comentario no se distancia mucho de lo que realmente piensan muchos alcaldes y concejales de éste territorio con una idea más feudal y sectaria que generosa y participativa de hacer las cosas.
La Ley de Coordinación de Policías Locales sigue encasquillada precisamente porque pensando así no habrá consenso en mucho tiempo y si finalmente fuera esa la intención, conducirán irremediablemente al colectivo afectado y agraviado al conflicto por el bien de sus intereses y su futuro que afloraría bastante oscuro.
La situación de la policía local en Canarias con tanta carencia de efectivos sin apenas reposición ni siquiera de los que se jubilan, por la inexistente carrera profesional que impide una adecuada estructura de mandos, de falta de coordinación eficiente, medios y condiciones internas de trabajo, formación, especialización y medios, no es por falta de voluntad policial ni sindical como parece creer éste mandatario municipal, sino por una absoluta dejadez y falta de voluntad de hacer y mejorar las cosas de los políticos responsables de todas las instituciones implicadas.
Y pretender hacer una Ley para los policías sin los policías ni sus representantes en el ámbito más conveniente que deba corresponder, es simplemente una temeridad. Es pretender volver a intereses unilaterales de antaño de los que costó salir en su día con la primera Ley de Coordinación y que daba algo de luz a los profesionales que se dedican a éste oficio ante tantos abusos y alcaldadas. Hoy ya obsoleta porque necesita de cambios y adecuaciones que ofrezcan responder a demandas sociales y profesionales y cuyo consenso ha sido clave para ofrecer un texto alternativo prometedor y no un atraso y una decadencia para éste colectivo con las propuestas pretendidas por la FECAM que son para convertir de nuevo a éste Colectivo Policial en alguaciles y furrieles que en verdaderos profesionales de la seguridad como merecen, tratando de llevarlos al pasado más remoto.
El texto del que se parte como más aceptable data del 2018, y es fruto del trabajo y consenso de todas las partes, y para actualizarlo y mejorarlo tendría que encontrar esa misma línea de trabajo y desarrollo como no debiera ser de otra manera. La FECAM siempre a mostrado su intención de esquivar tal participación para imponer un texto único a su conveniencia, y eso sería una fatalidad para la Policía Local tal como la conocemos para empeorar sus funciones y cometidos sobremanera. Todo lo malo del contenido de dicha ley tanto para los profesionales como para los ciudadanos parte de las exigencias de la FECAM como por ejemplo el poder disolver la policía local en municipios de menos de 5.000 habitantes, lo que viene a demostrar lo poco preocupados e interesados que están en salvaguardar y proteger a éste Colectivo.
Esperemos que al final se imponga la cordura y la responsabilidad del resto de actores que deciden sobre éste importante asunto para la seguridad y prevención den Canarias, un territorio cada vez más frágil e inseguro a la vista de su desarrollo, crecimiento y masificación.

