IUC rechaza el llamado de Clavijo de aumentar la presencia militar en Canarias
La formación defiende el compromiso histórico del archipiélago con la paz, la diplomacia y la solidaridad, frente a las declaraciones que militarizan el discurso político y desvían la atención de los problemas reales de la ciudadanía
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Santa Cruz de Tenerife
Izquierda Unida Canaria (IUC) ha expresado su rechazo a las recientes declaraciones del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en las que apuesta por aumentar la presencia militar en el Archipiélago como respuesta a lo que él describe como un “desorden mundial” y las tensiones con estados y regiones geopolíticas en el entorno atlántico y africano. Clavijo ha vinculado esta propuesta a la amenaza de Venezuela, Cuba o Irán, en un contexto que, a juicio de IUC, no justifica ni avala la intensificación de la presencia castrense en suelo canario.
La formación recuerda que Canarias ha mantenido tradicionalmente una posición de territorio de paz y neutralidad, sustentada en los valores de convivencia, diálogo y solidaridad internacional. En este sentido, la organización ha impulsado iniciativas institucionales, sociales y políticas para consolidar a las islas como un espacio que rechaza las lógicas bélicas y las escaladas armamentísticas, en consonancia con la postura de múltiples movimientos sociales y amplios sectores de la ciudadanía canaria.
El Coordinador Nacional de IUC, Saúl Alberola, ha señalado que “poner la militarización en el centro del debate político es una respuesta equivocada que no atiende ni las necesidades reales de la sociedad canaria ni los desafíos globales desde una perspectiva de paz y cooperación. Canarias no es una base militar ni queremos que lo sea; queremos que sea un puente de diálogo y solidaridad entre culturas y pueblos.”
Para Izquierda Unida Canaria, las declaraciones de Clavijo responden a una visión alarmista y reactiva de la política exterior, que no solo carece de base objetiva, sino que normaliza la creciente militarización de la política regional, desviando recursos y atención de cuestiones urgentes como la vivienda, el empleo, la justicia social o la crisis climática, problemas que afectan de forma directa a la vida de la mayoría de la población.
Esta organización reivindica que la visión militarista no solo está fuera de lugar, sino que además contraviene el espíritu de paz histórica que ha marcado la posición de Canarias en materia de política exterior. IUC ha participado en diversas declaraciones y movilizaciones por la paz, apoyando acciones ciudadanas y pronunciamientos públicos que piden soluciones diplomáticas, respeto al derecho internacional y la resolución pacífica de conflictos.
Alberola ha añadido que “Canarias no puede ni debe convertirse en un peón en juegos geopolíticos que no benefician a nuestra población. Las políticas de defensa deberían centrarse en la cooperación civil, la protección de derechos humanos y la gestión de crisis humanitarias, no en reforzar ejércitos ni generar tensiones con nuestros vecinos.”
Además, IUC recuerda que la presencia militar intensificada no garantiza una mayor seguridad real para las islas, y que Canarias afronta desafíos muy concretos—como la crisis migratoria, la crisis habitacional, la precariedad laboral y la justicia social—que requieren respuestas políticas basadas en la cooperación, el diálogo y la solidaridad internacional, no en el aumento de fuerzas armadas o de gasto militar.
“Canarias no necesita más cañones; necesita más diálogo, más justicia social y más solidaridad entre pueblos” finalizó Alberola.
