El debate canario augura un futuro con parches sociales y vuelta a la especulación del territorio.
IUC considera que el debate se ha alejado de las clases populares
EDDC.NET / Santa Cruz de Tenerife
IUC lamenta profundamente el discurso continuista y con escasas soluciones para revertir los graves problemas de Canarias que se ha mantenido por parte del gobierno durante este debate del estado de la nacionalidad canaria.
Hemos vivido un debate marcado casi exclusivamente por la necesidad de anclar el REF a la Constitución y sobre el cambio de sistema de financiación autonómica, asuntos evidentemente importantes, pero que no suponen ninguna solución si no se les aplica un barniz social para que verdaderamente se conviertan en herramientas para favorecer los intereses de la clases populares.
Clavijo, sin embargo, parece estar más preocupado por mantener los privilegios de unos pocos empresarios y adinerados a través de mecanismos como la RIC, en lugar de proteger un REF diferenciado para Canarias que verdaderamente proteja a la gran mayoría de canarios y canarias.
Más allá de la propuesta estrella de la gratuidad de los libros de texto escolares, solo Podemos y Nueva Canarias han priorizado una agenda social con algunas medidas y propuestas interesantes. La necesidad urgente de emprender un gran plan de empleo social es compartida por IUC, así como la necesidad de que la educación infantil de 0 a 3 años sea universal y gratuita. Sin embargo, estas propuestas de algunos grupos quedan prácticamente como parches sociales en un debate marcado por otros intereses.
Con Fernando Clavijo y Patricia Hernández a la cabeza, el gobierno ha puesto de manifiesto su escasa iniciativa social y su apuesta por la continuidad de un modelo desarrollista y que favorece el aumento de la desigualdad en el archipiélago.
Y es que el segundo tema estrella del debate ha girado en torno a la nueva ley del suelo, un nuevo instrumento al servicio de la especulación y el desarrollismo que viene a frenar muchos de los avances conseguidos en esta tierra en materia de defensa del medio ambiente y de los recursos naturales.
Ya hemos escuchado a Hernández criticar a los que se oponen a esta ley “sin casi haberla leído”, esgrimiendo que son éstos los que se oponen al desarrollo de Canarias. El discurso de Hernández recuerda al pasado, cuando se ha pretendido difamar a las organizaciones políticas y movimientos sociales y ecologistas que hemos defendido el desarrollo sostenible en esta tierra. Un discurso que parte del poder político empresarial, máximo responsable de la situación de crisis que vive Canarias, heredada de un modelo productivo basado en el binomio turismo-construcción y en el consumo y la especulación del suelo.
IUC ya ha manifestado su oposición de partida a esta nueva ley del suelo. Pero para tranquilidad de la señora Hernández, ha aprobado en su Consejo Político Nacional la creación de una comisión de trabajo sobre esta nueva ley, para estudiar en profundidad el texto y platear alternativas desde el pleno conocimiento. En definitiva, para hacer una política diferente y plantar cara a los intereses de unos pocos.
