En Arona, estamos divididos, bien divididos
Cuando un Ayuntamiento no llega a la conclusión que un pueblo debe estar limpio si o si, es porque no ven, no sienten, no entienden o Dios sabrá las razones
Juan Santana / Arona
Antes de hablar o escribir tenemos obligación de pensar muy bien, tenemos que reflexionar, especialmente las personas que escribimos y además nos leen más de 20.000 personas en un solo día.
"El motivo de pensar muy bien antes de escribir es porque tenemos la obligación de respetar a los lectores que nos están regalando su tiempo, el tesoro más preciado de nuestras vidas porque el tiempo pasa y jamás volverá".
La humanidad en general está totalmente dividida por culturas, nacionalidades, políticas y religiones, pero nos vamos hasta el municipio de Arona en el sur de Tenerife, porque tenemos que centrarnos en nuestro pequeño espacio y luchar para intentar solucionar los problemas que tenemos y si cada persona cuidase su espacio, muchísimos espacios estarían limpios. Millones de personas estamos en España y nos preocupamos por un perro que se escapó corriendo del accidente de un tren donde fallecieron más de cuarenta personas y obviamente está muy bien preocuparse del perro de una familia, pero éste asunto demuestra una vez más, que el mundo es una gran familia, pero sin entrar en más detalles porque nos vamos al municipio de Arona en el sur de Tenerife, donde conviven aproximadamente cien mil habitantes y estamos divididos por culpa de llevar una política con un proyecto muy lejos de fomentar la igualdad.
Los diferentes grupos políticos dan la sensación de ser empresas con sociedad ilimitadas, porque no tienen límites a la hora de contratar a los más profesionales en el mundo de la administración. Para poder llevar un municipio, hacen falta profesionales de la administración, pero resulta que la política está convertida en una empresa familiar, con sus afiliados, amigos y conocidos y los desconocidos serán mirados con lupa, por si nos sale rana. Es muy duro vivir en una sociedad donde algunos estamos luchando por un mundo más limpio, mientras observamos a los gobernantes compartiendo sus fotos en las redes sociales que también son interesantes, pero cuando somos adultos con un millón de kilómetros somos conscientes de que cada persona vive en su dimensión con un cerebro programado de aquella manera inexplicable, porque cada cerebro es como los programas de los ordenadores o de los teléfonos móviles, con su información y no hay más.
En Arona tenemos a Fuerza Canaria, al PSOE, al Partido Popular, a Nueva Canarias, Vox, Mas X Arona, Podemos y no sé si dejé alguno atrás o si saldrán nuevos grupos políticos, la cuestión es que estamos divididos por infinitas razones y la primera razón, es que arrastramos la verdad de mentirnos a nosotros mismos.
"Vivimos tiempos de mi grupo político es el bueno y los demás son los malos". Vivimos tiempos de redes sociales donde millones de personas cada día están enfrentadas a través de pulsar dedos en un teclado, escribiendo la información que les envían sus cerebros según el programa con la información que tienen, según la educación y todos convencidos de llevar el poder absoluto de la razón.
Por éste motivo presumo y tengo el orgullo de ser el fundador del PERS, el Partido de Expertos de Redes Sociales y del PEBT, el Partido de Expertos de Bares y Terrazas y quedó registrado cuando tuve la ocasión de hablar con el ex ministro Ábalos en el programa de ‘Todo Es Mentira’ de Risto Mejides.
Cuando estamos por encima de todas las opiniones habidas y por haber, es porque estamos totalmente convencidos de que los problemas se solucionan siempre con educación, la vida es matemáticas y cuando un Ayuntamiento no llega a la conclusión de no entender que la Educación es la base, es justamente porque viven en otra dimensión o tal vez les interesa que estemos enfrentados y entretenidos.
Cuando un Ayuntamiento no llega a la conclusión que un pueblo debe estar limpio si o si, a través de la educación sumado a la vigilancia y sanciones, es porque no ven, no sienten, no entienden o Dios sabrá las razones. Lo dicho, desgraciadamente estamos divididos y toca reflexionar las razones del porqué estamos divididos.
