Carmelo Ramírez y Noemí Santana, no pudieron bajar del avión
No es la primera vez que les sucede, porque justamente la misma historia ocurrió cuando fue con el ex alcalde del municipio de Arona en el sur de Tenerife Miguel Delgado
Juan Santana / Arona
Carmelo Ramírez desde que era alcalde del municipio de Santa lucia de Tirajana en el sur de Gran Canaria, hace más de treinta años siempre estuvo y está liado con el problema del Sáhara, pero desde fuera podemos observar que los seguidores de esta causa brillan por su ausencia porque la realidad es que están prácticamente solos en dicha lucha.
La prohibición de bajar del avión en el aeropuerto del Aaium junto a Noemí Santana, no es la primera vez que les sucede, porque justamente la misma historia ocurrió cuando fue con el ex alcalde del Municipio de Arona en el sur de Tenerife Miguel Delgado hace más de veinte años.
No es la primera vez, ni será la última vez que compartiré el recuerdo de estar viendo las Noticias de Antena 3 aquel sábado hace más de veinte años mientras almorzaba en Tenerife y veíamos en televisión cómo estaban metidos en el avión Miguel Delgado junto a Carmelo Ramírez sin poder bajarse del avión porque Marruecos prohibía hacerlo y justamente en ese mismo momento sonó mi teléfono móvil y cuando respondí, era Tina en paz descanse, mujer de Carmelo Ramírez que llamaba desde Gran Canaria para pedirme que prestase mi voz y mi imagen para hacer un spot en Tele 5 y yo hablase de la Autodeterminación del Sáhara, pero cada persona tenemos una forma de pensar diferente y obviamente todas son respetables.
El asunto de la Autodeterminación del Sáhara a nivel personal estoy convencido de que me queda muy grande y cuando no logramos que nos juntemos más de cien personas voluntarias para limpiar la basura de un pueblo de trece mil personas, lo de solucionar un problema político como el tema de Marruecos con el Sáhara lo veo a años luz. Durante cinco veranos tuvimos de acogida a una niña saharauis y cuando cumplió los doce años, ya no podía venir más a Canarias y hablamos del 2.003 el último año.
Recuerdo la llamada que nos hicieron desde el Ayuntamiento de Arona para preguntarnos si podíamos acoger a otro niño o niña saharauis y respondimos que sí, pero la misma niña. La respuesta desde el Ayuntamiento de Arona en el sur de Tenerife fue que no podían, porque los saharauis tienen sus normas y respondimos que nosotros tenemos las nuestras.
La política de cada país o territorios es muy complicada cargada de historias de Amor y de intereses por encima de todo y obviamente admiro a personas como Carmelo Ramírez y a todos los que luchan por cualquier causa cómo en este caso el tema de la autodeterminación del Sáhara, pero cada uno está en su sitio y cada persona toma sus decisiones. Nuestros cerebros son como los ordenadores con sus programas grabados en el disco duro y actuamos según estén programados a través de la historia.
Mi padre en paz descanse trabajó en Marruecos durante cinco años cuando el hambruna en Canarias y enviaba mucha comida en muchos barcos y obviamente hizo muchísimos amigos de Marruecos, donde suelo ir de visita un año si y el otro también desde hace más de una década. La pregunta para despedir el artículo es sencilla,
¿Cuántas personas estaban esperando a Carmelo Ramírez y a Noemí Santana en el aeropuerto de Gran Canaria?. ¿Cuántos canarios y cuántos saharauis?. Todos somos iguales, todos somos personas y solamente hay un solo Dios, que está observando cada minuto el comportamiento de los aproximadamente ocho mil millones de personas que habitamos en el planeta. Sin entrar en detalles.
