Fin al acuerdo de pesca Senegal-UE: ¿se acaba una de las causas de la ruta canaria de la migración?
Ponen fin al acuerdo que permitía la pesca de buques europeos entre acusaciones cruzadas de escasa cooperación contra la pesca ilegal y pérdida de soberanía nacional
EDDC.NET / Adeje
El pasado domingo 17 de noviembre concluía el período de cinco años pactado entre Senegal y la Unión Europea para que los buques europeos pudieran pescar en aguas senegalesas. Ese mismo domingo, las elecciones legislativas dieron otra vez la victoria al partido panafricanista Pastef (Patriotas Africanos de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad). El partido liderado por Bassirou Diomaye Faye ya arrebató el poder del ejecutivo al oficialismo en las anteriores elecciones presidenciales de marzo. Ahora su partido además de gobernar tiene mayoría en el Parlamento para que las propuestas de su ejecutivo no sean bloqueadas.
Faye se alzó en el poder en marzo promoviendo el patriotismo económico y renegociar los contratos de explotación minera, petrolera y pesquera, y ahora puede demostrar a sus votantes que puede hacerlo. Un primer ejemplo es que ha decidido no renovar el acuerdo pesquero con la Unión Europea, que afecta principalmente a buques españoles y franceses. El acuerdo permitía pescar 10.000 toneladas al año de atún y 1.750 toneladas de merluza.
Frecuentemente se vincula la sobrepesca a la explotación pesquera del norte global. Pero el comunicado de la Unión Europea que anunciaba el final del acuerdo cifraba la pesca europea en menos del 1% del total de capturas declaradas en aguas senegalesas. A pesar de esas cifras, la sobrepesca sí es un problema para los senegaleses que buscan oportunidades de trabajo en el sector pesquero y parte de la culpa la tienen los buques propiedad del norte global.
Según un estudio de Environmental Justice Foundation, hay buques con pabellón senegalés que en realidad tienen beneficiarios extranjeros, y no son pocos. Representan más de la mitad de todos los buques de arrastre que faenan en las costas senegalesas. Los buques de arrastre han crecido en la última década y un 77% de los pescadores tradicionales encuestados por el estudio notó una caída en sus ingresos. Al menos un 29% de los buques de arrastre con pabellón senegalés están vinculados a beneficiarios de la UE (un 23% a España), otro 20% a beneficiarios de la China y hay un 25% restante que la ONG no logró identificar la propiedad, escondida tras empresas pantalla.
El informe estima que en 2019 toda la flota industrial con bandera senegalesa desembarcó casi el 18% del total pescado en Senegal, mientras que la pesca tradicional se hizo con un 82%. Esta situación sí estaría afectando directamente a los pescadores senegaleses porque estos buques operan fuera de los tratados internacionales, aumentando cada año su volumen de pesca desde 2010. Además, el informe también advierte de que se ha acusado a estos buques por hacer trasbordos ilegales de pesca a otros barcos, que podrían llevar la pesca a otros puertos. En 2019 el estudio académico Análisis de la tragedia de la pesca ilegal en la región costera del África occidental ubicaba a Las Palmas como uno de los puertos de desembarco de esta pesca.
Esta es una de las causas por las que los jóvenes emprenden el peligroso camino hacia las Canarias, explica el informe Cómo la pesca de arrastre de fondo precipita el colapso de la pesca artesanal en Senegal de Environmental Justice Foundation. La escasez de pescado afecta a las oportunidades de trabajo y, además, a la pesca ilegal se le añade el calentamiento del mar fruto de la crisis climática. A ambas situaciones que afectan a toda África occidental se le juntó en 2023 la inestabilidad que vivió Senegal cuando entraron en prisión los líderes del Pastef. Lo que, según CEAR, fue la causa del aumento excepcional de la migración senegalesa hacia las Canarias, que ahora es la principal nacionalidad en las islas con 17.000 personas migradas.
La UE pide más lucha contra la pesca ilegal, y Senegal, mayor soberanía nacional
El nuevo presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, tiene el reto de rebajar una tasa de paro que supera el 20% de la población en Senegal y ofrecer oportunidades laborales. Su apuesta para mejorar las condiciones de vida de su población es una mayor soberanía nacional.
La Unión Europea emitió un comunicado en el que recalcó que el desacuerdo pesquero era fruto de identificar a Senegal como país no cooperante en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Según el anuncio, la Comisión Europea habría sido quien decidió suspender la renovación del acuerdo. Pero durante la campaña electoral, el ministro de Educación Superior, Abdourahmane Diouf, lo desmintió con rotundidad y aseguró que había sido el Gobierno senegalés quien se opuso. "No podemos continuar firmando acuerdos de pesca que empobrecerán a los pescadores de Senegal", explicó el ministro, augurando un futuro incierto para su renovación.
