Daesh elige un nuevo blanco
Los yihadistas editan vídeos pensados específicamente para los africanos
EDDC.NET / Madrid
En el último vídeo difundido por Daesh en Libia salen cinco combatientes africanos. Romain Caillet, célebre analista francés especialista en yihadismo, habló sobre la propaganda del grupo terrorista dirigida a África en una entrevista exclusiva, según ha publicado la agencia de noticias Sputnik Mundo.
“Daesh compite con Al Qaeda y una de sus tareas o, más bien, necesidades es asegurar su presencia en la África Negra y, si es posible, llegar a los países donde todavía no está presente Al Qaeda”, explicó Caillet. En este contexto, Libia es un lugar muy atractivo para los yihadistas africanos, señaló el analista galo. “Para los africanos, resulta muy fácil entrar en Libia: utilizan los canales de los inmigrantes ilegales”. El experto añadió que “una enorme cantidad de africanos no hace ahora nada en Libia. Los oprimen y, efectivamente, Daesh los puede enganchar”.
Además, Caillet dejó claro que los yihadistas difundieron el vídeo, precisamente en ese momento, porque Daesh “siente una presión y ha perdido mucho terreno en Libia últimamente”. Entre las pérdidas de los terroristas, el francés menciona un puesto de control importante en Sirte, al oeste del país. “Así que, este es un buen momento para difundir el vídeo, para —a través de la propaganda— lanzar el fuego de respuesta con el fin de mostrar que los yihadistas que habitan en Sirte viven en buenas condiciones. La idea es atraer a otros yihadistas. En el vídeo, los vemos ir en un todoterreno, hacer la compra en el supermercado, vemos que tienen de todo y al mismo tiempo siguen adelante con la yihad”.
En sus publicaciones, Romain Caillet ha argumentado más de una vez que uno de los instrumentos de propaganda de Daesh es la yihad —concepto del Islam que representa una obligación religiosa de los musulmanes—, que se puede compaginar perfectamente con la vida normal. “Para atraerlos, les enseñan las casas bonitas donde viven. En Sirte, resulta fácil vivir en una casa así, porque muchos civiles, sobre todo los ricos, abandonaron la ciudad y Daesh ocupó sus apartamentos, donde se instalan los combatientes extranjeros. Prácticamente lo mismo pasó con los yihadistas franceses, que después del verano de 2013 mostraron un vídeo grabado en unos chalés con piscinas, para despertar el deseo en otros yihadistas de unirse a ellos”.
Asimismo, el especialista francés advirtió sobre un rápido desarrollo de los instrumentos de la propaganda de Daesh. “Ahora, cada vídeo se corresponde con los criterios de un grupo determinado de espectadores. Aquí los espectadores son africanos. En cuanto a los africanos angloparlantes, pues hablan inglés, mientras que los francoparlantes —creo que ha sido una elección bien pensada-, hablan bambara para los malíes y wólof para los senegaleses”.
Los terroristas también utilizan canciones como parte de la propaganda en sus vídeos. Sin embargo, Caillet indicó que las melodías en francés o alemán no gozan de mucha popularidad entre los terroristas. “Está claro que las canciones yihadistas en árabe es lo que prefieren los yihadistas de todas las nacionalidades”. No obstante, Caillet aseguró que existe una tendencia a interpretar las canciones yihadistas en todos los idiomas posibles. La imagen de los vídeos también impresiona: la calidad se acerca a la de Hollywood y los guiones están bien pensados. En comparación con los vídeos de Al Qaeda de hace 10 años, estos están a otro nivel.
“Definitivamente, es una de las razones por las que Daesh dejó en ridículo a Al Qaeda, porque elaboraron otros vídeos de los que se hiela la sangre en las venas, porque además tienen un argumento claro”. Hace aproximadamente dos años, era fácil ver vídeos yihadistas en Internet. Por lo tanto, existía un peligro muy grande de reclutamiento.
Actualmente, resulta muy complicado encontrar un vídeo de este tipo, observó el analista. “Hoy, a decir la verdad, un vídeo yihadista o, al menos, un vídeo del que hablan los medios, rara vez permanece en YouTube más de dos horas. Así que la censura reacciona muy rápido, no importa si el vídeo contiene escenas de violencia o no”.
