Pablo Silva, embajador de Guinea Bissau en España: “la relación entre los dos países es magnífica y la colaboración, inmejorable”

El diplomático, de visita privada en Tenerife, vino invitado por Mohamed Derbah

EDDC.NET / Adeje

Un sol de justicia. El calor agobia, pero no parece perturbar a turistas, vecinos y visitantes del municipio turístico por excelencia, Adeje. Es sábado y las piscinas del hotel Ponderosa en Playa de Las Américas están a rebosar. Cerca de ellas y en una mesa están sentados el empresario libanés Mohamed Jamil Derbah, que regenta dicho hotel, un periodista venido del Libano y otros dos empresarios, uno residente en Bélgica y otro en Estados Unidos.

Junto a ellos e invitado por Mohamed Derbah, no olvidemos que es asesor de la Presidencia de este país africano, el embajador de Guinea Bissau, Pablo Silva. Ha estado unos días en Tenerife, concretamente en Adeje, encarnando el proyecto de Derbah de convertir este municipio en la plataforma ideal para conectarlo con África y el mundo entero, si se da la oportunidad.

El diplomático, que tiene su sede oficial en Madrid, es un hombre centrado, elegante y solvente. Ha ejercido como ministro en varias ocasiones y habla perfectamente español, lo que facilita mucho las cosas. Despliega conocimiento y datos con una facilidad sorprendente y va dibujando a su país, sinceramente, tanto lo bueno como lo no tan bueno, pero con una cortesía que en  estos tiempos, se agradece.

Tiene claro que su país debe apostar por la democracia y el desarrollo. Afirma que, “la relación entre los dos países es magnífica y la colaboración, inmejorable” y da ejemplos de la buena predisposición del gobierno español en ayudar a Guinea Bissau, que a pesar de estar cerca,  bueno relativamente, es un país desconocido en nuestra autonomía, aunque ya hay indicios de cambio en este sentido.

Pablo Silva lleva varios años ejerciendo el cargo, sin tensiones, sin alharacas, con mano firme y tiene controlado todo lo que necesitan sus ciudadanos, que se concentran, mayoritariamente en Andalucía. Sus ojos se iluminan y dejan ver que se implica, cuando apunta las ventajas para que empresas y empresarios occidentales se den un salto a su país, “donde los atenderemos con mucho gusto”. Habla de proyectos y de ejemplos que invitan a dar ese paso y asegura que Canarias, “puede tener una buena oportunidad para entrar en  nuestro país”.

La lista de recursos naturales es sugerente. Pablo Silva habla con mesura y hace fácil el diálogo. A instancias de Mohamed Derbah almuerza en un local emblemático de La Caleta en Adeje y da cuenta con gusto de los productos que le ponen en la mesa y que nos definen como pueblo.

La hospitalidad que recibe en Tenerife es “la misma que podemos darle a todo aquel que venga a nuestro país a construir, a cimentar nuestra economía,  nuestra sociedad”. Con personas así, seguramente, será muy fácil tender puentes. Sorprende por otro, que tenga esa predilección por lo español, aunque dicho sin molestar al resto de países. Y eso que fue colonia portuguesa. España, como dice la canción, tiene “duende”.