Un ex primer ministro de Ucrania tilda de fracaso los resultados del referendo en Países Bajos

Afirma que el gobierno ucraniano sigue torpemente por el camino del conflicto

EDDC.NET / Madrid

Los resultados del referendo celebrado en Países Bajos sobre un acuerdo de asociación entre Ucrania y la UE son un golpe duro para la reputación y las perspectivas del actual gobierno de Kiev, aseguró ayer jueves el ex primer ministro ucraniano, Nikolái Azárov, según ha publicado la agencia de noticias Sputnik Mundo.

Según la agencia BNO News, el 61,1 por ciento de los holandeses rechazó el tratado UE-Ucrania, mientras que un 38,1 por ciento se pronunció a favor. El acuerdo de Asociación entre Ucrania y la UE, firmado en 2014, fue ratificado por todos los países comunitarios salvo Holanda, que sometió el asunto a un referendo.

“Sobre los resultados del referendo en Países Bajos, ante todo, pienso que causan un profundo disgusto y pesar, se trata de un duro golpe contra la reputación y las perspectivas del país”, escribió el extitular en su página de Facebook.

Para Azárov, el hecho que todo ocurriera en Países Bajos es aún más doloroso, al tratarse de un Estado con el que Ucrania siempre mantuvo relaciones amistosas. El exjefe de gobierno resaltó que se trata de una consecuencia evidente de la confrontación con Moscú, que también tiene buenas relaciones con Ámsterdam, así como del conflicto en Donbás, los sucesos de Odesa y del auge de la corrupción en Kiev.

“El gobierno actual de Ucrania sigue torpemente por el camino del conflicto, y eso lo entienden muy bien los ciudadanos europeos, de allí el resultado”, advirtió el político.

En noviembre de 2013, la Plaza de la Independencia de Kiev, Maidán, fue ocupada por los partidarios de la integración europea inmediatamente después que el gobierno de Azárov anunciara la suspensión de la firma del acuerdo de asociación con la Unión Europea.

El 28 de enero de 2014 Azárov dimitió en un intento de solucionar la crisis, pero unas semanas más tarde abandonó el país tras el cambio de poder que tuvo lugar.

Las nuevas autoridades cargaron la responsabilidad de lo sucedido sobre su opositor político, el expresidente Víktor Yanukóvich, y al destacamento de misiones especiales Bérkut, disuelto más tarde.

Azárov está acusado actualmente en Ucrania de abuso de poder.