El Helicoide, un suceso oculto a la opinión pública

Algo gordo se está ocultando en el enorme edificio llamado el Helicoide. Un edificio que pude ver años atrás cuando estuve en Venezuela. Lo pude presenciar desde el exterior, pues ya me habían comentado que ese edificio se utilizó para arrestar a muchas personas que estaban en contra del chavismo. En principio, el señalado edificio lo mandó a construir el que fuera presidente de Venezuela, Marcos Pérez Jiménez. Ya me habían contado que las mayorías de las obras arquitectónicas fueron realizadas en la época de Pérez Jiménez. Lo que era un edificio para huso comercial y plazas de garaje, se convirtió en una prisión de alto perfil para detenidos políticos, donde se han documentados torturas sistemáticas y violaciones graves de derechos humanos. Los presos han expresado haber sido golpeados, electrocutados, colgados de las extremidades, forzados a adoptar posiciones estresantes y obligados a sumergir el rostro en una bolsa con heces mientras respiraban. Incluso, por testimonios que han venido sufriendo las torturas, señalan que deberían de acudir a dicho centro de torturas, alguna organización Internacional de los Derechos Humanos o Cruz Roja Internacional. Seguramente, de acudir alguna organización internacional de los Derechos Humanos al citado edificio se encontrarán con un escenario dantesco. Es decir, con muchos prisioneros/as en los huesos, según se dice en Venezuela ante los más de mil personas que todavía siguen encarceladas en el Helicoide.

Por otro lado hay que destacar que esta maravilla de edificio costó unos 10 millones de dólares de la época, era tan original que fue reconocida por el pintor Salvador Dalí y por el poeta Pablo Neruda, quien lo describió como una "creación exquisita", además de ser exhibido en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Así pues, lo que iba ser el futuro comercial de Venezuela, con oportunidades para trabajar muchas personas y la oportunidad de obtener miles de dólares para las arcas de muchos comercios que ya tenían la posibilidad de  instalarse en el mencionado edificio, es desde hace más de 25 años un lugar horrible y despiadado. Como es lógico, los máximos dirigentes del chavismo siempre lo han negado. Habrá que excavar, como  si fueran arqueólogos para ver cuántos huesos humanos hay enterrados en el Helicoide. De ser así, estaríamos hablando de otro holocausto como ya sucediera en la Segunda Guerra Mundial. Este gran impacto político y social y la fuerte presencia de operativos de inteligencia o fuerzas de seguridad que podrían estar ocultando información o moviendo figuras importantes, o a las tensiones generadas por el control político, especialmente si se interpreta como un suceso oculto a la opinión pública. 

(*) Articulista, escritor, periodista y amigo