¿Y tu familia?

De un lugar municipal y esos lares señoríos

Más ya no puede el hastío, castigar el hombrío

Del que ya no trabaja y da sangre al hijo,

Ahora el hombre un depredador fijo,

Al parecer parece no ser de este mundo

Y es mejor fustigarlo como un ser iracundo.

Lo reclama el pueblo en versos de Los Legañosos:

Resulta que había un pueblo dormido

Donde la comida debía sobrar

Y donde los hechos y no las palabras

Tendrían que dignificar la Igualdad.

Un pueblo despierto que revoluciona

No quiere mesías con don de palabras.

La escuela es la vida y es un gran templo

Cuida ya tu familia y sé tú el ejemplo.

La familia, eso que formas tú con amor

Tú arquitectura, tú creación

Eso que te llena y a la vez te vacía

Resume en palabras tú paso por la vida.

Divagamos cómo autómatas en busca de grandezas

Cuando lo divino se halla únicamente en la simpleza.

Trabajamos en la escuela, la importancia de valores

Cuando en nuestra generación la impartían los mayores

¿Qué nos queda en esta sociedad donde se está perdiendo todo?

Buscando efervescente felicidad, como si de un tesoro se tratara

Perdemos la visión y buscamos algo lejos muy cercano,

Es nuestro propio equipaje adaptado a nosotros

Y no nos estamos percatando que lo llevamos de la mano.

Buscamos en el exterior el espejo de al lado

Con carencia de valores, personalidad, sentido y humildad

De ponernos en la otra piel solamente a compartir

Olvidando el principio que alguien espera tu existir.

Ante tanto caos lo mejor es empezar y no coger la maleta

He aquí Pedro Lezcano, los resultados de una España

A la espera de gobernar, ahora tu nombre volvería ser hazaña.

El pueblo estaba dormido, comienza a despertar

Despacio  y lentito, pero se puede apreciar

Ya no vale todo, no se quiere conformar,

Tiene ansias de cambios, necesita empezar 

Una regresión marca la nueva historia, algo más para estudiar

Todo está enlazado, hay unión, simplemente debemos observar.

Ya todo está inventado, empecemos a disfrutar.

(*) Articulista