Todos los futbolistas nacidos en Canarias que han jugado un Mundial con España
El fútbol canario ha dado nueve mundialistas a la selección española
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Madrid
Brasil, 1950. España termina cuarta. En la expedición viajan tres jugadores nacidos en las islas: Luis Molowny, Alfonso Silva y Rosendo Hernández. Es la primera vez que el archipiélago pone representantes en un Mundial. Setenta y seis años después, Pedri y Yeremy Pino vuelan hacia Norteamérica con la misma camiseta. En todo ese tiempo, el fútbol canario ha dado nueve mundialistas a la selección española.
La lista no es larga. Pero cada nombre representa algo: el talento que emerge de islas situadas a 1.400 kilómetros de la Península, frente a las costas de África, donde el fútbol se practica en campos de tierra con el Atlántico al fondo.
Brasil 1950: los tres primeros
Luis Molowny nació en Las Palmas en 1925. Jugó once años en el Real Madrid y formó parte de las dos primeras Copas de Europa del club. Con la selección acumuló siete títulos internacionales. En Brasil marcó solo un gol, ante Portugal en la fase de clasificación, con victoria por 5-1. Fue suficiente para que quedara en la memoria.
Alfonso Silva, también de Las Palmas, jugó en el Atlético de Madrid durante nueve años antes de regresar a la UD Las Palmas. En el Mundial de Brasil disputó el partido ante Suecia, donde España cayó 3-1 en Pacaembú, Sao Paulo. Fue el primer jugador nacido en Gran Canaria en tener minutos en una Copa del Mundo.
Rosendo Hernández era de Santa Cruz de La Palma. Centrocampista técnico, había comenzado en el Tenisca y el Mensajero antes de dar el salto al continente. Disputó cuatro partidos con la selección. En Brasil estuvo presente en aquella expedición que terminó siendo el mejor resultado histórico de España hasta 2010.
Tras esos tres, el fútbol canario desapareció de los Mundiales durante décadas. No volvió a tener representación hasta 1966, y de forma incompleta.
El paréntesis largo: de Betancort a Valerón
Antonio Betancort nació en Las Palmas en 1937. Era portero. Fue convocado para el Mundial de Inglaterra 1966, pero Iribar jugó los tres partidos de la fase de grupos antes de la eliminación. Betancort no tuvo minutos. Técnicamente estuvo en un Mundial. En la práctica, no pisó el campo.
Entre Betancort y el siguiente canario en un Mundial transcurren 36 años.
Juan Carlos Valerón llegó al torneo de Corea y Japón 2002 cuando ya era uno de los centrocampistas más elegantes del fútbol español. Había nacido en La Laguna, Tenerife, y desarrollado buena parte de su carrera en el Deportivo de La Coruña. El 2 de junio de 2002, en el partido inaugural ante Eslovenia, marcó un gol en la victoria por 3-1. También jugó ante Paraguay, Irlanda y Corea del Sur. La selección cayó en cuartos de final en circunstancias que todavía se discuten. Valerón salió del torneo con un gol y la sensación de haber llegado tarde a una selección que debería haberle dado más.
La generación del oro: Silva y Pedro
David Silva es el canario con más presencia en Mundiales. Nacido en Arguineguín, Gran Canaria, en 1986, jugó los torneos de 2010, 2014 y 2018 con España. En Sudáfrica fue titular en la victoria final ante Países Bajos. Acumuló 125 internacionales y 35 goles. Pasó por Valencia, Manchester City y Real Sociedad. Es el jugador canario con más títulos en una selección: una Copa del Mundo, dos Eurocopas.
Pedro Rodríguez nació en Santa Cruz de Tenerife en 1987. Llegó al Barcelona desde las categorías inferiores y construyó una carrera que lo llevó al Chelsea y la Roma. Con la selección estuvo en los Mundiales de 2010 y 2014. En el de Sudáfrica ganó el título. En el de Brasil, España fue eliminada en la fase de grupos sin ganar un partido. Pedro era uno de los supervivientes de aquella generación que pasó de la cima al derrumbe en cuatro años.
En ese ciclo, el seguimiento del torneo también evolucionó. Los aficionados empezaron a utilizar plataformas de apuestas de fútbol para consultar estadísticas, análisis y datos en tiempo real, ampliando la forma de consumir los partidos más allá de la retransmisión tradicional.
Qatar 2022 y el relevo generacional
Pedri - nombre completo Pedro González López - nació en 2002 en Bajamar, un pequeño pueblo de Tenerife, y creció en Tegueste. A los 17 años ya estaba en el Barcelona. Con 19 disputó el Mundial de Qatar, donde fue uno de los jugadores más destacados de la selección. Su participación en el torneo fue más amplia que la de muchos veteranos. Tiene el balón como una prolongación del pie.
Yeremy Pino nació en Las Palmas en 2002. Extremo, formado en el Villarreal, llegó a Qatar con 20 años. Tuvo menos minutos que Pedri, pero su presencia confirmó algo: las islas volvían a exportar futbolistas de primer nivel al mismo tiempo, algo que no había ocurrido desde Silva y Pedro.
España cayó en octavos ante Marruecos en la tanda de penaltis. Pedri falló uno. El torneo dejó una selección en construcción, con jóvenes que necesitaban una competición más para madurar.
El verano de 2026: la cuenta llega a diez
Luis de la Fuente convocó a Pedri y Yeremy Pino para el Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México. Alberto Moleiro, también tinerfeño y con una buena temporada en el Villarreal, quedó fuera de la lista definitiva.
Nico Paz, centrocampista nacido en Santa Cruz de Tenerife aunque de padre argentino y con doble nacionalidad, ha sido convocado por la selección de Argentina. Así que no podrá ser el décimo canario en un Mundial con España.
La selección llega al torneo como campeona de Europa. Pedri, ya con 23 años, es uno de sus referentes. Pino, con 24, lleva al menos dos temporadas consolidadas en el fútbol inglés. Los dos son lo que viene después de una generación histórica. Y los dos son de las islas.
De Molowny a Pedri: lo que dice la lista
Nueve jugadores en 76 años. Tres en 1950, luego el silencio, luego el regreso lento. La secuencia dice algo sobre cómo funciona el fútbol español: las islas han producido talento de manera constante, pero el reconocimiento ha llegado de forma irregular.
Lo que no cambia es el patrón: futbolistas técnicos, inteligentes con el balón, que se adaptan a distintos sistemas. Molowny en los años cincuenta, Valerón en los noventa, Silva en la generación del oro, Pedri ahora. La posición cambia, el estilo permanece.
El décimo canario en un Mundial está por llegar o ya está convocado. La pregunta no es si habrá un undécimo. Es cuándo.