Loros de collar y cotorras asesinadas
El ser humano es el bicho más dañino del planeta Tierra, porque el hecho de hacer daño es un vicio, es algo que parece que viene en los genes
Juan Santana / Arona
En el Sur de Tenerife por la zona de Ten-bel del municipio de Arona, unas personas a nivel personal están atrapando cotorras con jaulas trampa y loros con collar como así se les denomina y la versión que están dando los que están atrapándolas, que lo hacen sin escrúpulos, es con el cuento de que son aves invasoras, una disculpa barata, pero además están apareciendo algunas cotorras y loros de collar asesinadas en los jardines que están cerca del Centro Comercial Tenbel.
¿Que opina usted querido lector de éste suceso tan terrible para mí?. Por lo pronto a nivel personal he comenzado confesando que ésto es un suceso terrible porque la pregunta es, ¿quién se cree que es un ser humano para atrapar, enjaular o asesinar a cualquier ser vivo, ya sea planta, animal o asesinar a un mismo ser humano de su misma especie que están felizmente libres?.
El ser humano es el bicho más dañino del planeta Tierra, porque el hecho de hacer daño es un vicio, es algo que parece que viene en los genes, es una enfermedad natural desde la era cavernaria y es sorprendente leer o escuchar en éste caso a los cazadores de cotorras o loros con collar, alegando que lo hacen porque son especies invasoras, cuando justamente los únicos invasores y verdaderos culpables son la mayoría de los seres humanos desde la era cavernaria que comenzaron a invadirse mutuamente a través de los siglos.
En los parques zoológicos podemos ser testigos de infinitos animales enjaulados, por ejemplo en el Loro Parque del Puerto de la Cruz en el Norte de Tenerife, pero desde el punto de vista matemático y la lógica podemos dar gracias a Dios de que los animales que están en los parques zoológicos son animales afortunados porque no les falta casi nada y cuando escribo casi nada es porque obviamente tienen falta de más espacio para poder correr, saltar y llevar una vida totalmente libres.
En mi caso perdona no puedo matar ni siquiera a un ratón y cuando he atrapado a algún ratón los dejo libres sabiendo que los depredadores estarán siempre al acecho, por ejemplo los cernícalos. El único animal que no puedo soportar ni verlo, son a las cucarachas porque además dan un asco increíble imposible de soportar.
En un artículo anterior comenté sobre las cabras con pendientes que están marcadas para ser controladas por la Administración y así todas las personas que tienen cabras están obligadas a compartir la leche pero de mala manera, porque como confesó uno de los pocos pastores que quedan en las Islas Canarias, de cada tres tazas de leche que da una cabra, dos tazas son para pagar a los mamones del gobierno que cada vez exprimen más a los contribuyentes y ésto es lo que hay.
Pero además están algunos de los nuevos expertos en gastronomía que gritan a los cuatro vientos de que la leche de cabra es maia para la salud. Hasta aquí llego con éste artículo de las cotorras y de los loros con collar, porque confieso que estoy envenenado con tantas noticias tóxicas y el cuento de que son aves invasoras hace reír por no llorar. Que irónico es escuchar hablando de aves invasoras cuando los verdaderos invasores son la raza humana. Gracias por leerme.
