Veneguera vuelve a necesitar ser defendida
Más de 30 colectivos de toda Canarias firman un comunicado denunciando la opacidad del proyecto de “renaturalización” en la playa de Veneguera
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Las Palmas de Gran CanariaVeneguera representa uno de los capítulos más importantes de la lucha social y ecologista de la historia reciente de Canarias. Gracias a la movilización vecinal y ecologista de hace décadas, este enclave logró salvarse de la urbanización masiva que transformó gran parte del litoral del sur de Gran Canaria en un modelo basado en el cemento, los hoteles y la privatización del territorio.
Hoy, Veneguera vuelve a generar preocupación social. Tras las borrascas que afectaron al barranco durante los últimos meses, el acceso a la playa permaneció inutilizado durante meses debido a las escorrentías y al deterioro de la pista. Sin embargo, lejos de acometerse los trabajos de acondicionamiento del acceso por parte de las autoridades competentes, recientemente aparecieron maquinarias pesadas realizando movimientos de grandes cantidades de cantos rodados y áridos en la propia playa, actuaciones impulsadas por Costa Canaria de Veneguera, filial agrícola de Lopesan, sin que exista ningún cartel preceptivo que informe de las obras acometidas. Hay que recordar que esta empresa adquirió en 2014 la mayoría de las fincas del barranco, poseyendo un total de 2.800 hectáreas situadas en este espacio natural protegido.
Las imágenes y testimonios recogidos por numerosas personas muestran cómo maquinaria pesada eliminaba el talud natural característico de las playas del oeste de Gran Canaria, arrastrando grandes cantidades de cantos rodados y áridos desde la propia playa hacia la zona del antiguo aparcamiento, donde ese material fue acumulado para la sepultación del mismo.
Ante esta situación, exigimos a la Dirección General de Costas del Gobierno que aclare en qué consiste exactamente el supuesto proyecto de “renaturalización” de Lopesan en Veneguera, qué actuaciones contempla además de las ya ejecutadas y bajo qué criterios técnicos, ambientales y administrativos se están llevando a cabo estos movimientos de áridos y callados dentro de un espacio protegido perteneciente al Parque Rural del Nublo. También exigimos conocer los informes ambientales públicos que los avalen y cuáles son los verdaderos objetivos de intervención sobre la playa y su entorno, especialmente ante el temor creciente de que este tipo de actuaciones puedan terminar derivando, de manera progresiva, en una limitación del acceso libre y público a uno de los últimos espacios semivírgenes que quedan en Gran Canaria.
La preocupación social aumenta especialmente por los antecedentes ambientales de Lopesan en el propio barranco de Veneguera.
Resulta una contradicción absoluta que se intente presentar como “renaturalización” un proyecto promovido por una empresa señalada desde hace años por actuaciones altamente agresivas sobre el propio barranco de Veneguera. En concreto, Lopesan ha destruido importantes zonas de tarajales en el cauce, eliminado valiosos hábitats de tabaibal cardonal centenarios en la ladera conocida como Tabaibales -también para la plantación de nuevos cultivos-, han modificado el cauce en multitud de ocasiones, han destruido un yacimiento arqueológico en 2023 de enorme valor patrimonial, hechos que actualmente continúan bajo investigación judicial, y han cortado accesos y caminos, entre muchas otras cosas.Por ello, muchas personas sentimos que no estamos ante un verdadero proyecto ecológico, sino ante un nuevo episodio de intervención progresiva sobre uno de los últimos lugares semivírgenes que quedan en nuestra isla. Nos preocupa profundamente que estas actuaciones puedan formar parte de una estrategia paulatina de control territorial y limitación del acceso ciudadano a un espacio natural que pertenece emocional, cultural y socialmente al conjunto del pueblo canario y que las administraciones competentes no estén velando adecuadamente por salvaguardar el lugar.
Manifestamos nuestra profunda preocupación y nuestra firme negativa a permitir que Lopesan continúe avanzando en la apropiación territorial de Veneguera hasta convertirla en su cortijo particular, con la connivencia del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Gran Canaria. Después de décadas de lucha vecinal, social y ecologista, no podemos aceptar que un gran grupo empresarial —un auténtico lobby económico con enorme capacidad de influencia sobre el territorio— termine adueñándose de aquello que el pueblo canario logró proteger con décadas de movilización, resistencia y sacrificio.
Veneguera no pertenece a ninguna empresa: pertenece a la memoria colectiva de quienes la defendieron y al derecho de todas las personas a seguir disfrutándola libremente.
Ante todo ello, la ciudadanía comienza a organizarse para defender una vez más Veneguera. Porque las luchas sociales nunca se ganan definitivamente. Porque cuando se baja la guardia, los espacios naturales vuelven a estar amenazados. Y porque Veneguera simboliza algo mucho más grande que una playa: simboliza la memoria colectiva de un pueblo que ya luchó una vez para salvarla.
Colectivos firmantes: Ben Magec - Ecologistas en Acción, Colectivo Turcón EeA, El Taller de La Isleta, Las Kellys de Gran Canaria, Tamaranae activistas, SOS Maspalomas, Canarias Insumisa, Oeste sostenible, Asociación Entramadas - Hábitat territorio y acción social, Recreándome, Fuerteventura tiene un límite, SALVAR El Cotillo, Asociación Cultural y Ecologista Osinissa, Asociación cultural y ecologista Altahay, Asociación sociocultural y ambiental La Periferia, Guanarteme se mueve, Espacio sociocultural La Casa, Asamblea canaria por el reparto de la riqueza, Coordinación Baladre, SALVAR Agaete, Transparencia urbanística, Custodia del territorio Guiniguada, SALVAR La Tejita, ATAN (Asociación Tinerfeña amigos de la naturaleza), La Vinca Ecologistas en Acción, Tanekra, Eco-Fem Fuerteventura, ADNV-AAMOC, Asociación ecologista Viera y Clavijo, Ecoocéanos, Plataforma ciudadana Salvar Chira Soria y Barranco de Arguineguín, Asociación Abeque, Coordinadora El Rincón Ecologistas en Acción, Fundación C. Telesforo Bravo-Juan Coello, Agentes del cambio.