La III Carrera por la ELA consolida su éxito en La Laguna
La recaudación del evento se destinará íntegramente a la asociación TeidELA
ELDIGITALDECANARIAS.NET/San Cristóbal de La Laguna
La Laguna se llenó de solidaridad este sábado, 6 de junio, con la celebración de la III Carrera por la ELA. La iniciativa, impulsada por el Organismo Autónomo de Deportes (OAD) junto a la Junta de Hermandades y Cofradías de San Cristóbal de La Laguna, reunió a más de 1.000 personas, consolidándose como una cita de referencia gracias a su carácter benéfico y al respaldo de la ciudadanía.
El principal objetivo del evento, celebrado en la Iglesia de la Concepción, fue recaudar fondos a favor de la asociación TeidELA, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja en la investigación de la enfermedad y el acompañamiento y apoyo a las personas afectadas y sus familias.
El presidente del OAD lagunero, Badel Albelo, destacó la gran respuesta de la ciudadanía y señaló que “esta tercera edición de la Carrera por la ELA vuelve a demostrar que La Laguna es una ciudad comprometida, capaz de movilizarse cuando se trata de causas que marcan una diferencia en la vida de muchas personas”.
Asimismo, el edil municipal añadió que “más allá del aspecto deportivo, esta carrera es un espacio de visibilidad, apoyo y esperanza para las personas afectadas por la ELA y sus familias, por lo que, desde el Consistorio, seguiremos respaldando este tipo de acciones”.
Desde bien temprano, los aledaños de la Iglesia de la Concepción se transformaron en un espacio de encuentro y disfrute familiar. A las 11:00 horas dieron comienzo las modalidades infantiles, con actividades diseñadas para que los más pequeños también pudieran sumarse a esta causa solidaria.
Media hora después tuvo lugar una sesión de calentamiento dirigida a los participantes adultos, quienes dieron el pistoletazo de salida a las 12:00 horas. Con un recorrido de tres kilómetros por las calles del casco histórico, la imagen de la prueba fue un reflejo del compromiso y la empatía de la ciudadanía, en una jornada en la que lo verdaderamente importante no fueron los tiempos ni los resultados, sino la implicación en una causa común.