La Plataforma Feminista 8M Tenerife apoya y se une a la convocatoria de la manifestación el sábado 20 de abril,

Así como a las acciones que se desarrollan para paralizar el urbanismo turístico que destruye nuestro entorno como el hotel en la Tejita, la urbanización Cuna del Alma

EDDC.NET / Santa Cruz de Tenerife

Apoyamos a las personas del colectivo Canarias se Agota, que se han puesto en huelga de hambre, pues en su lucha arriesgan su salud y sus vidas. Cada 8M el movimiento feminista reclama y aspira transformar el mundo. Bregamos para que existan cambios económicos, sociales y culturales que nos lleve a una sociedad sin explotación y sin opresiones ni discriminaciones, sin guerras y sin fronteras.

Defendemos un eco-feminismo anticapitalista y antirracista donde los cuidados sean el centro de la vida y no se mercantilicen los derechos. Esa transformación no se dará sin una revolución feminista. El modelo productivo imperante en Canarias, basado en el turismo, tiene incidencias en las vidas de todas, todos, y todes, y lo hace con rasgos de género. Se dice que el turismo trae riqueza pero se olvidan decir que para unos pocos.

Los sectores feminizados, que mantienen los cuidados (limpieza, camareras de piso) están desvalorados y, como consecuencia, con salarios más bajos y en peores condiciones laborales aún que la de los hombres, que ya de por sí están situados por debajo de la media estatal. Es un modelo depredador con los espacios, sobre todo con los naturales y habitacionales. La sobrecarga nos expulsa de los lugares donde solemos vivir. No es de extrañar que veamos continuos desahucios con el protagonismo de mujeres que buscan desesperadas soluciones para ellas y su familia.

La realidad es que siempre toca a las mujeres seguir adelante con la organización de la vida familiar y ser quienes hacen las colas para las ayudas sociales o para los bancos de alimentos. Los datos nos dicen que la pobreza en Canarias no para de crecer y, también, nos visibiliza que la pobreza tiene rostro de mujer. La historia nos demuestra que en situaciones de mayor pobreza los derechos de las mujeres, que son derechos humanos, quedan relegados a segundo o tercer plano, llegando, incluso, a desaparecer. Necesitamos cambiar el modelo y diversificar donde se preserve el medio natural, que debemos respetar porque en ello nos va la vida, entre otras cosas, y porque su destrucción tiene incidencia directa en nuestra salud.

Pero no puede obviar que lo que construyamos tiene que tener en cuenta los derechos de la población. Las políticas que atiendan fundamentalmente los derechos sociales son básicas. El cambio tiene que tener aparejado una economía de los cuidados, en donde construyamos comunidad al mismo tiempo que las administraciones proveen de escuelas infantiles, comedores comunitarios, servicios para la dependencia, como servicios públicos gestionados por lo público.

El nuevo modelo tendrá que cambiar nuestras vidas a mejor y tendrá que tener en cuenta la densidad demográfica pero sin recurrir a las fronteras que tanto daño provocan en aquellas personas que buscan mejorar sus vidas, como bien sabemos las canarias y los canarios que seguimos migrando porque en nuestra tierra no tenemos futuro. Necesitamos a Canarias para vivir, no para vender. En el 8M de 2023 decíamos “Abajo las fronteras y las leyes que impiden el libre tránsito, que aplican el racismo y que condenan a millones de personas, sobre todo a las más empobrecidas, procedentes de países cuyas riquezas son expoliadas por el Norte rico”. Hoy seguimos manteniendo la misma posición. Queremos que los cambios lleven aparejado un cambio cultural en muchos aspectos y destacamos nuestra negativa a perpetuar el patriarcado, “que normaliza la subordinación de las mujeres en las relaciones, que nos humilla, desprecia y cosifica, que vulnera nuestros derechos”.

El modelo imperante en Canarias en estos momentos perpetúa el patriarcado. Mantiene la exotización y la sexualización de los cuerpos de las mujeres y los usa para vender un destino. No queremos un tipo de turismo sexual. Ni las mujeres ni los territorios son conquistables, no se pueden usar al antojo del visitante. Dejen de vender a Canarias como el paraíso donde todo se puede usar o comprar. La población, entre ella las mujeres, y la naturaleza no están al servicio de quienes nos visiten. Las islas y quienes habitamos en ellas no somos mercancía que se vende.

Seguiremos reivindicando la importancia de la coeducación y la educación sexual integral y de calidad para tener sexualidades positivas, satisfactorias e igualitarias. Queremos vidas libres de violencias y aspiramos a superar la cultura que desprecia a las mujeres y que humilla e inferioriza aún más a aquellas que son racializadas, trans, mayores, gordas, pobres, locas, con discapacidades.

La convocatoria del 20 de abril tiene unos objetivos principales muy concretos, moratoria turística y vacacional, regulación efectiva de la vivienda para garantizar el acceso a la población canaria, freno al alquiler vacacional, limitar la compra de vivienda a personas no residentes, una ecotasa turística para revertirla en el cuidado y mantenimiento de los espacios naturales o en crear empleo verde.

Hay que paralizar de forma inmediata los proyectos de muchos ayuntamientos, de Cabildos y Gobiernos que siguen empeñados en aumento de alojamiento turístico, aunque cueste destrucción de espacios naturales o arqueológicos. Esas exigencias, que nos llevarán a manifestarnos el día 20 de abril, para nosotras van ligadas directamente con lo que hemos expresado, con la lucha que siempre hemos llevado. Los cambios que se den a corto, medio y largo plazo tienen que repercutir en las vidas de las personas, en garantizar sus derechos como es el acceso a una vivienda digna o la mejora en el sistema sanitario o la reducción de la pobreza hasta su erradicación. Pero no repercutirán por igual entre hombres y mujeres si no revolucionamos los cuidados.

Para las mujeres es imprescindible la existencia de la corresponsabilidad de las instituciones, de los hombres y de toda la sociedad en el trabajo de los cuidados a la infancia, personas mayores y dependientes; cuidados que deben realizarse respetando a las personas atendidas y a quienes cuidan remunerándolas adecuadamente y mejorando sus condiciones laborales. Necesitamos un Sistema Público de Cuidados ya. No podemos permitir que sigan dando largas a la generalización en los centros educativos de la atención a la infancia de 0 a 3 años; queremos una sanidad que nos atienda teniendo en cuenta nuestras especificidades; unos Servicios Sociales y de Dependencia dignos y suficientes; necesitamos que se deje de mercantilizar los cuidados y que sea el sistema público quien lo lleve a cabo.

El 20 de abril estamos seguras que será un hito histórico y será un paso más para que las mujeres dejemos constancia de la necesidad de la Revolución feminista, que exijamos la superación de las graves desigualdades económicas que se ceban especialmente en nosotras, que erradique la discriminación y precariedad laboral, las carencias de casa, de luz, de agua, de recursos para una vida digna. Exigimos el reparto de la riqueza para que nadie sufra la pobreza y la precariedad. Nuestra revolución eco-feminista empuja para que la vida no sea destruida por un sistema expoliador, colonizador de países, de cuerpos y tierras. Es urgente abrir una nueva relación con nuestro mundo basada en el respeto al planeta, a sus límites, a las generaciones futuras.

Una revolución que haga de nuestras islas un lugar para la vida y no para la explotación de personas, animales y territorio, como la que actualmente vivimos debido a la insostenible industria turística que nos ahoga. Basta de agotar nuestras islas con macro-centros turísticos como la paralizada Cuna del Alma, de sobreexplotar a las personas trabajadoras, en su mayoría mujeres dedicadas a cuidados y limpieza y de convertir el territorio y la naturaleza en parques temáticos. No nos conformamos con lo que existe, nuestra revolución feminista es para transformar el sistema, para construir alternativas que respondan a nuestras exigencias.

Abajo el patriarcado que va a caer junto al capitalismo que nos oprime. Arriba el feminismo que va a vencer, que va a transformar el planeta. ¡Juntas transformando el mundo! Nos juntamos el 20 de abril, en la plaza Weyler, a las 12:00h. Allí nos vemos.