Más por Arona denuncia el saqueo al que somete la empresa de Residuos y Limpieza a los trabajadores del servicio en Arona

Desde Más por Arona denunciamos públicamente una situación que ha pasado de grave a absolutamente intolerable en el servicio de recogida de residuos y limpieza viaria del municipio

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Arona

Los trabajadores y trabajadoras están siendo castigados sin piedad por el descontrol, la impunidad y la dejación del Gobierno municipal, que no está ejerciendo ninguna labor real de control sobre la empresa concesionaria de un servicio que se paga con el dinero de todos los aroneros y aroneras.

El cambio de empresa concesionaria, vendido por la alcaldesa Fátima Lemes como una transición “tranquila”, se ha convertido en una auténtica pesadilla laboral y económica. Durante el mes de diciembre, numerosos trabajadores y trabajadoras han sufrido retenciones de hasta el 40 % de IRPF, provocando nóminas mínimas, indignas y situaciones personales límite.

¿Considera aceptable este Ayuntamiento que un trabajador o trabajadora que debe cobrar 800 euros reciba apenas 500 euros?
¿Esto es gobernar preocupándose por los servicios públicos o es abandonar a quienes los sostienen?
Mientras los empleados no llegan a final de mes, la empresa concesionaria cobra íntegramente sus certificaciones, y el Gobierno municipal mira hacia otro lado, permitiendo que no exista una fiscalización real del dinero público.
El despropósito es absoluto:
Nóminas que no se entregan, vulnerando derechos laborales básicos.
Incumplimientos reiterados del convenio colectivo.
Denuncias judiciales en cadena que evidencian el caos del servicio.
Personal pagado por el Ayuntamiento de Arona trabajando en otros municipios, con el consentimiento silencioso del gobierno local, que está informado de esta situación.

Trabajadores y trabajadoras utilizados como escudo político, mientras se lanzan bulos para enfrentarles con los vecinos y ocultar la incompetencia del tripartito.
Una situación vergonzosa de los vehículos del servicio: camiones y maquinaria abandonados, averías que se eternizan durante meses, prácticas ilegales como desmontar piezas de unos vehículos para mantener otros en funcionamiento, uso de vehículos municipales en otros municipios —expresamente prohibido por el contrato— y mecánicos trabajando sin medios, sin repuestos y sin las mínimas garantías de seguridad.

Desde Más por Arona lo decimos alto y claro: esto no es una mala gestión, es un fracaso político absoluto en la gestión de un contrato público que cuesta millones de euros a los vecinos y vecinas de Arona.

Nos preguntamos:
¿Quién controla los servicios públicos en Arona?
¿Quién fiscaliza a la empresa concesionaria?
¿Quién asume responsabilidades mientras el servicio se hunde y los trabajadores pagan las consecuencias?

Llevamos meses exigiendo medidas de control sin que el Gobierno tripartito de PP, CC y Vox haya hecho absolutamente nada, a pesar de existir pruebas documentadas. Hemos solicitado la regularización urgente de las nóminas, el cumplimiento íntegro del convenio colectivo y la apertura de expedientes sancionadores, que el gobierno municipal se ha negado sistemáticamente a iniciar.

La alcaldesa Fátima Lemes y su gobierno no pueden seguir escondiéndose ni siendo parte del problema. Los problemas se afrontan y se solucionan.
Desde Más por Arona no vamos a callar ni a parar en la defensa de unos servicios públicos de calidad, del respeto a los derechos laborales y del correcto uso del dinero público. Seguiremos denunciando cada abuso, cada incumplimiento contractual y cada euro mal administrado.


La dignidad de los trabajadores y trabajadoras y el respeto a los vecinos y vecinas de Arona son innegociables.