Manuel Domínguez y Pedro Suárez ‘despiden’ a Milagros Pérez después de haberla engañado con su candidatura al Senado
Su mala conciencia les lleva a escribir mensajes ‘patéticos’ en sus muros de Facebook
EDDC.NET / Santa Cruz de Tenerife
Forman parte del clan de los ‘norteños’. Una mezcla de políticos sin escrúpulos, empresarios trincones y aprovechados, cómplices mediáticos, pero sobre todo, buscadores de presupuestos y contratas públicas para ellos y sus colegas. Una podredumbre mortal anida en el PP de Tenerife, sometido a esta singular tribu de desalmados, mediocres y paniaguados.
Dicho clan lo preside un alcalde joven, que va de guapo por la vida y de buen rollito, aunque los complejos lo tienen aniquilado. Es cierto que ha arrasado en su pueblo, pero porque no lo conocen y no saben lo hondas que son las raíces negras que lo atenazan y que lo pueden llevar, si un jardinero las encuentra, a su tumba política. Hablamos de Manuel Domínguez, presidente del PP tinerfeño, que anda triste porque el palmero supo maniobrar mejor que él y llevarse el gato regional a su alero y con mejores armas mediáticas que las que él tiene, que son por sí mismas un espectáculo, denigrante, pero espectáculo.
En esta batalla por ser el mayor caradura político de la historia del PP, lo acompaña un personaje singular, al que conocen como Pedro Suárez, que de manera asombrosa despierta la admiración de todos los que acuden al programa ‘Supervivientes’: siendo una nulidad nula, como la nada de Heidegger, ha podido mantenerse en el cargo de secretario general, a pesar de no mover un dedo, cargarse el partido y chanchullear todo lo que puede. Eso sí, en contar chistes no le gana nadie, aunque la peña, que no se lo dice, lamenta que no renueva el repertorio, pero como hasta en eso, le da pereza, sigue contando el mismo rollo ‘simpático’ desde que está en política.
Estas dos ‘bellezas’ fueron, junto al resto de la pandilla ‘basura’, los que volvieron loca a Milagros Pérez para que se sentase en el Senado. La ex alcaldesa de Santa Úrsula no se había visto en una igual. Pasta por un tubo, privilegios y el cante de ser senadora. Y además la ayuda a este clan. Todos se pusieron a trabajarlo y la chica salió y le aseguraron que lo suyo en el juzgado no tenía importancia, visto lo visto y sobre todo como lo gestionaban en el resto del partido.
Sin embargo los tiempos han cambiado. Y la guardia pretoriana de Rajoy es implacable con estos casos y todo el que se complique la vida en el juzgado, debe apartarse a un lado. Tanto Domínguez como Suárez le dibujaron un panorama idílico a Milagros e incluso cuando se llegó a la convocatoria de las elecciones para el 26 J, siguieron dándole esperanzas, pero le ocultaron que ya no era posible, que Génova no la quería allí y que nada podía hacerse.
Cuando se lo dijeron finalmente, ella, muy digna, decidió tomar la iniciativa y hacer pública su renuncia, pero solamente al Senado y seguir en el Ayuntamiento, esperando que la causa, que ahora retorna a los juzgados ordinarios, se sustancie a su favor y así vengarse de todos los que la han masacrado.
Los dos políticos que ‘enterraron’ a Milagros fueron Domínguez y Suárez, solo ellos. Ellos la pusieron y ellos la quitaron, sin piedad, sin remordimiento. Por eso estos mensajes que le han mandado desde sus muros de Facebook deben ser inmortalizados, estampados en una montaña de estiércol, para que nadie pueda olvidarlos.
Pedro Suárez: “no es fácil encontrar personas como tú milagros, trabajadora, incansable, pero además sacrificada, has pensado más en el grupo, en tus compañeros de partido, más que en ti misma, por eso te respeto, te admiro y te pongo como ejemplo para aquellos que antes ponen el ‘yo’ por delante de su equipo, si algún día lo tuvieron, muchas gracias por tu coherencia y por dignificar la vida pública. Mucha suerte”. Menuda cara. Con amigos como estos, agüita. Este trozo de mármol se ha superado a sí mismo y el cinismo con el que despide a la que fue senadora no tiene desperdicio.
Pero nos toca caza mayor. Vamos con el presidente del PP en Tenerife, Manuel Domínguez: “Quiero agradecer a Milagros toda esta muestra de lealtad y sinceridad. Ya sabes q soy de los q cree q para detrás ni para coger impulso y q debes seguir demostrando tu valía. Tener q tomar esta decisión por ayudar a terceros poco menos me parece injusto y demuestra lo difícil e ingrato q en ocasiones es ser alcalde o estar en política”.
Insuperable el Domínguez. Menudo líder. En fin. Queda bien. Demuestra que sabe llevarse a la peña al lego. Sufrimos por Milagros, recordando todo lo que hizo en Santa Úrsula y lo que sigue haciendo. Todo esto da mucho asco. Siempre nos quedará la literatura.