29-D: Un camino hacia…

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Arona

Antes de las 12 uvas. Del fin de año de este 2025 que lo ha visto todo en Arona. Los Cristianos, pulmón del municipio para lo bueno y para lo malo. Auditorio Infanta Leonor. Realeza obliga. Escenario colosal y butacas para dar y regalar. El único problema y el único y puto problema, los aparcamientos y el tráfico, el jodido tráfico. Bueno, es viernes, dos días antes de Nochevieja y es por la tarde, las cinco de la tarde, como dijo el poeta eran las cinco en punto de la tarde. A las cinco de la tarde. ¡Ay que terribles cinco de la tarde!. ¡Eran las cinco en todos los relojes!. ¡Eran las cinco en sombra de la tarde!.

Dentro del Auditorio, muchos se afanan para dejarlo todo preparado. Hay que seguir el guion que ha dispuesto la organización. Se trata de Fuerza Canaria. Partido político. Y un nombre, una cara, Mohamed Jamil Derbah. Llevan semanas en ello. Incluso un ensayo esa misma mañana a las 10. Lo que funciona en los dos sentidos es la intendencia del partido y los responsables del Auditorio. Un héroe se eleva en forma de técnico de sonido y luz. Y al fondo, la sombra de su responsable. Democracia. Pura y dura. Un acto político, diverso, distinto, en los reinos tripartitos aroneros, que han estado a la altura. Un rumor chinesco salta, si hablan mal de los que están arriba, vienen y lo cierran. Pero es solo eso, un rumor y bien loco, por cierto.

Eran las cinco en punto de la tarde. Llega gente. Una mujer sentada ante el Auditorio. Dice, uf no creo que se llene, que venga la gente y esto no puede ser. No puede ser. Sus palabras llegan al fondo de una cuestión que ha tenido a todo el mundo en vilo y si…no viene gente. Otros dicen, a pesar de que sean 2 lo haremos, no podemos bajarnos del tigre, si no nos matan.

Pero algo se mueve en el ambiente. Hay gente que llega, que se queda fuera, pero que llega. Stiamo arrivando all'Auditorium. Vogliamo vedere Mohamed. Ha qualcosa da dire a tutti noi. Siamo in tanti e ad Arona vogliamo essere ascoltati. Eso, muchos italianos, aunque también muchos de este pueblo, algunos muy significados por lo que representan. Incluso periodistas, algún columnista y demás ralea. Hay también miembros de las mezquitas, latinos, paisanos, extranjeros, una expresión de lo que es esta Arona nuestra.

En la espera un grupo de música, Ilusos Band, que vienen desde la Laguna. Y con ellos un showman, un hombre que se ha movido y que es de Fuerza Canaria, pura y dura, Juan Santana. Fefa, llévame contigo. Manda a tu novio pa'l carajo. Es verdad, Fuerza Canaria llévame contigo y manda a todos esos, al carajo. La música suena, mientras el Auditorio, oh señor de todas las batallas, se va llenando.

Se va llenando. Y en medio de todo, camisetas verdes, color esperanza. Lomo Negro. Un frente de batalla en el que solamente Fuerza Canaria se baja al ruedo. Porque más allá de los informes, técnicos, legalidades e ilegalidades varias, hay familias, personas, circunstancias, un modo de ver todo lo que ha pasado en el Sur de Tenerife. Además dan una lección a todo el mundo. Llevan seis cestas de comida a repartir entre personas necesitadas.

Y lo hacen. Dan el toque que define este acto. Directo, solidario. Hechos, hermano, hechos y no palabras. La mujer que temía el vacío aterrador, ahora esta subyugada en medio de las más de 400 personas que llenan el Auditorio.

Un grande lleva el peso del acto. Un fuera de serie. Badayco. Y punto. Consigue caldear el ambiente y lo lleva al paroxismo cuando entra en escena Mohamed Jamil Derbah, presidente de Fuerza Canaria. Discurso potente, directo, tanto que pone un escándalo urbanístico aronero. Parque La Reina versus Los Pozos. Hay más. Inseguridad, limpieza, el problema del plátano y la pobreza. Resulta curioso. Derbah señala la pobreza en Arona y al lado del Auditorio se ven los cartones de los que duermen al raso todas las noches.

Eran las ocho y media de la tarde. Derbah acaba en una apoteosis. Un éxito que marca y obliga. ¿A qué? Pues al 2027 amigos, chachi la peluca. Y llegar al Ayuntamiento para conseguir esa política, ese cambio que tanto se pide y que a partir del 29 D es una exigencia. Y de las buenas.

Y cayeron las nueve, las nueve en punto de la noche. A partir de ahora, historia.