Preocupación ante las alarmantes cifras de Siniestralidad Laboral graves y mortales en Canarias

A pesar de la reducción de la siniestralidad total en Canarias de un 4.21%, se dispara la accidentalidad grave, muy grave en un 24.37% y la mortal en un 83.33%

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Canarias

Con estos datos nos remontamos a las peores cifras del periódico histórico de la última década

En los primeros 11 meses del año han muerto 29 personas por accidente de trabajo, dieciséis más que en el mismo periodo de 2024. Sin embargo, se produce un descenso de la incidencia en el número de accidentes con baja en jornada de trabajo en un 6.22 %, situación motivada al fuerte aumento de la población ocupada respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

El avance de estadísticas de accidentes de trabajo del periodo enero-noviembre de 2025, facilitada por la Dirección General de Trabajo a través del Instituto Canario de Seguridad laboral, muestra un significativo descenso del número de accidentes con baja. Hasta el mes de noviembre se produjeron 25.636 accidentes de trabajo con baja, lo que supone un descenso de -4.07 %. Este descenso se debe, a la reducción de los accidentes en jornada (-3.27%) y los accidentes in itinere con un (-4.30%).

Atendiendo a los índices de incidencia, que muestran el número de accidentes por cada 100.000 personas empleadas, la reducción es aún más intensa. La incidencia de accidentes con baja en jornada es de -6.22%, haciéndolo además de manera generalidad en todos los sectores económicos, (-13.37%), Agricultura y Pesca, (-6.74%) Industria, (-5.85%) Servicios y (-5.28%) Construcción.

En el caso de los accidentes en el puesto de trabajo, se han registrado 22 muertes en el trabajo, 10 más que en 2024, lo que supone un aumento del 83.33% de la misma manera se incrementan los accidentes graves y muy graves en un 24.37%.

Los accidentes in itinere se han notificado 3.362 accidentes lo que supone una reducción del 4.30%, en contrapartida se han disparado las cifras de fallecidos por esta casuística, con siete fallecimientos seis más que en el mismo periodo que el año anterior con un aumento del 600%.

En cuanto a las enfermedades profesionales se ha producido un aumento de la declaración de las enfermedades profesionales en un 47.57%, pasando de 206 partes cerrados con baja en noviembre de 2024 a 304 en 2025.

El descenso de los accidentes de trabajo tanto en valores absolutos como en índices de incidencia siempre es motivo de satisfacción, aunque la siniestralidad en el trabajo es el peor indicador socioeconómico de Canarias.

La interpretación del cambio de tendencia puede ser diversa, pero desde CCOO Canarias valoramos que la disminución de los datos de la siniestralidad laboral de consecuencia leve o sin baja, está motivado por otros factores ajenos a la mejora de la actividad preventiva:

1º La infradeclaración de los accidentes de trabajo, al igual que sucede con las enfermedades profesionales, en especial en aquellos accidentes clasificados sin baja o leves, ya que la población trabajadora tiene mayor dificultad de su reconocimiento por parte de las empresas y las mutuas entidades colaboradoras de la Seguridad Social responsables de su atención.

2º El envejecimiento de la población trabajadora que acumulan patologías crónicas agravadas por las condiciones de trabajo y las cuales son tratadas por los servicios públicos de salud, o los problemas de salud mental generados por unas inadecuadas condiciones laborales y que no son reconocidas.

3º Los accidentes graves y mortales, tienen una mayor dificultad para su ocultación o no reconocimiento y que reflejan un aumento de las cifras acorde con el aumento de la población trabajadora.

La valoración de la causa de los accidentes y recogidas en los datos disponibles, muestran que se mantienen la casuística de los mismos respecto a años anteriores: Golpe sobre o contra resultado de una caída del trabajador/a, quedar atrapado/aplastado bajo algo en movimiento, infartos, derrames cerebrales y otras patologías no traumáticas y colisión con un objeto, vehículo o persona, trabajador en movimiento.

Destaca las diez personas fallecidas por lesiones no traumáticas, que vinculamos a la altas exigencias psico-físicas a la que está expuesta la población trabajadora por el aumento de las cargas de trabajo, el ajuste de plantillas y la falta de adecuación de los tiempos de trabajo a las exigencias, todo ello vinculado a factores de riesgos derivados de la organización del trabajo.

Aunque desde las Administraciones justifican la dificultad de establecer una relación causal directa entre las condiciones de trabajo de las personas trabajadoras con este tipo de accidentes, desde CCOO Canarias vinculamos estos datos a una inadecuada gestión de los riesgos psicosociales y a las carencias en la gestión organizativa de la empresas, donde adquiere especial relevancia los factores de riesgo derivados de una elevada carga de trabajo, ritmos excesivos, jornada laboral a turnos, establecimiento de objetivos difícilmente alcanzables,… que tiene como consecuencias los veintidós accidentes graves y mortales que se han producido en Canarias por patologías no traumáticas. (10 fallecidos y 12 graves o muy graves)

Así mismo, el que se mantenga riesgos tradicionales como son caídas a distinto nivel que representan el 48.55 % de los accidentes graves (67 de los 138 contabilizados), pone en evidencia la falta de integración de la cultura preventiva y la baja calidad que prestan los servicios de prevención ajenos, por la mercantilización de su servicio donde se prioriza el coste sobre la calidad del servicio que se presta.

Por ello desde CCOO Canarias, y tras treinta años de la aprobación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, instamos que se produzcan modificaciones legislativas que contribuyan a la mejora de la calidad de la prevención en las empresas, se mejore la definición de accidente de trabajo, el adecuado reconocimiento de enfermedades profesionales y se realicen cambios sustanciales en la normativa de salud y seguridad en el trabajo para una correcta actuación ante todos los factores de riesgos existentes.