| Mal asunto éste. Uno creía que el alcalde de Los Realejos tenía criterio y que era una persona que no se iba a dejar mangonear por nadie y que actuaría siempre según su sabiduría y su preclaro entendimiento. Pero no. Este alcalde por la mañana y empresario por las tardes, junto a su adorado y querido testaferro, es un mindungui político, un nota influenciable, que no sabe donde tiene cada una de las manos y al que se le puede llevar a cualquier lado, si se le dice lo chachi, maravilloso y estupendo que es. Vamos que a éste también le va el rollo cortesano y si además es presidente insular, pues peor para él y para los que le rodean. Estas debilidades, por el momento no tan peligrosas, como lo que estamos a punto de comprobar y que tienen que ver con su presunta y posible relación con otro personaje pepero como Esteban González, el virrey de Granadilla, lo han llevado a dejar que le sorba el totizo, el inefable, el insustituible José Marrón, ese cantinflesco agente de seguridad, que aposentado durante años en GSC y aguantado allí, por sus rápidas y habilidosas maniobras pelotilleras, cayó como superjefe en Los Realejos, con un sueldo millonario, para lo que hay ahora, gracias a Ruano, su último jefe, que a pesar que dejó que se lo comieran el clan de las Adoradoras del Almanaque, por lo menos, evitó que volviera a las calles como policía municipal de Santa Cruz, donde lo esperaban muchos con enorme cariño. Pues bien. Marrón a cuenta de los incendios en Los Realejos, ocurridos el famoso miércoles negro de este ya terrible mes, se comportó como el auténtico jefe de la Policía Local de Los Realejos, dejando fuera de toda decisión al que lleva el mando y comportándose como el amo por interposición, manejando recursos municipales, porque ya Manuel Domínguez, cual zombie político, ya solamente ve por sus ojos. Tanto es así que el alcalde metió la pata en un asunto que fue actualidad, llevado por las ínfulas y las informaciones falsas o mejor petulantes de José Marrón, que le ha vendido al alcalde que posee el MI-5 y el Mossad canario en su móvil y que llamando a sus contactos consigue cualquier cosa. Pues vale, coleguita. Una información que hizo caer en el ridículo a un personaje mayor que el alcalde, viene de este imperio anacleto, donde dos personajes, cada uno en su esfera, se ponen a jugar con fuego, nunca mejor dicho. Así les va, haciendo el ridículo por donde quiera que van. Seguiremos informando, que hay muchas cosas más. |