| Ay, Andrés, mi niño. ¿Pero qué te he hecho yo más que estar enamorada de tu prosa poética como una burra en celo? Por qué cuando hablas de tus lectores nunca me citas a mí, que te dedico casi una epístola a diario. Ay, Andrés, ni niño, ¿sabes que te digo de Caixabank? Que los catalanes me caen bien. Son unos peseteros, por eso son buenos para dirigir bancos. ¿Te imaginas a un catalán dándole el crédito de 5.500.000 millones de pesetitas a Antonio Plasencia y al testaferro mileurista de Ignacio González, a nombre de una empresa sin inscribir en el Registro Mercantil?. Yo eso no me lo imagino. Claro, que luego tu amigo el profesor Manolo García dice que “aquí nunca le hacen un favor a nadie”. Pues mientras no se lo hagan a nadie y no a unos sí y a otros no, yo estaré contenta, Andrés. Ay, mi niño, me tiene preocupada lo de “rajó” de ti el Jorgito Vargas. ¿Tú amigo Zerolo no puede hacer algo, Andrés?, me refiero a mandarle un aviso con sus guardaespaldas o con un sicario de la capital del reino. Por mucho menos Adán Martín te amenazó con partirte las piernas, Andrés. ¿Tienes todavía la pistola con la que hacías prácticas de tiro en la Galería de la Unipol? Échale vaselina, Andrés, o 3 en 1, no sea que se te encasquille en el peor momento, Andrés. ¿Te han contado tus abogados lo de la “exceptio veritatis”? Yo era profesora de ciencias, Andrés, de latín se poco, pero le puedes preguntar a tu amigo Carlos Sosa, que tiene una sección que se llama así. Yo soy de ciencias, ya te dije, pero lo de la “exceptio veritatis” sería como que si Vargas tiene razón, no sólo te la vas a tener que envainar en la retambufa, sino que igual te demanda él a ti. Ay, mi niño, Andrés, cuanto estoy sufriendo por ti. ¿Por qué no te jubilas de una vez y te metes en el mismo hogar del pensionista que yo, Andrés? Estoy dispuesta a cuidarte y a entrar a hurtadillas en tu habitación por la noche, Andrés. Pero habla de mí en tus artículos, Andrés, y ponme un poquito de esa prosa poética, que cuentan las malas lenguas que te la hace el profesor Manolo García, que tú de prosa poética nunca has tenido nada. ¿Es eso verdad, Andrés?. Le voy a preguntar a Jorge Vargas. |
JOSEPTENERIFE. | 30-07-2012 a las 16:18 |
| Tiempo es,que no se lo siga creyendo el vividor del me das,o te pongo verde.Aunque luego,sin moral,ética y "honor "conocido,el de la retambufa, asquerosa mente termine por recular. como muestra de su miseria.A este tio hay que sacarle los colores...Digo,que tome de la misma medicina con la que ha denigrado,calumniado...a quienes no han accedido a su apestosa inquisición.Personaje que van por ahí,no "con pistola",pero con parecido al los enrolados en aquella pelicula de forajidos la "muerte tenía un precio".Precio el suyo, que ha hecho valer para vivir a lo grande....Este de la prosa...es un cacahuete.Se burla hasta de nuestros amigos "los "magos".Un dedo caulquiera de ellos ,vale más que su basura intestinal y por supuesto,su miseria envenenada, entoxicadora y fines partidistas.Asco...
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JUANA MARíA DEL SAGRADO CORAZóN | 30-07-2012 a las 20:40 |
| | Ay, Andrés, mi niño, que sigo mojando mis bragas por tu prosa poética. No le hagas caso a este aprendiz de periodista, que anda con el Vargas. Andrrés, mi niño, tu glamour de periodista bandido me tiene como una burra en celo, Andrés, eres como Curro Jiménez, sólo que extorsionas a pobres y ricos al mismo tiempo, ese es tu encanto, mi niño. Jubílate y vente conmigo al hogar del pensionista, Andrés, Te dejaré la retambufa contenta con un consolador. |
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