| Tomás González, portavoz de los vecinos de Cho Vito, valoró de este modo en el programa La Trapera de Radio San Borondón la información publicada a través de la cual hemos sabido que el Tribunal Supremo (TS) acaba de emitir una sentencia por medio de la cual rechaza estudiar el recurso presentado por los propietarios del poblado marinero en contra del deslinde de Costas.
González explicó que aún no tiene la sentencia del Supremo, por lo que solamente tiene constancia de la noticia adelantada por Radio San Borondón a través de la información divulgada por Noé Ramón a dicho medio de comunicación, dicho lo cual critica que el alto tribunal emita una consideración tan dura del valor de las propiedades que hay en Cho Vito y recuerda a quienes dirigen ese tribunal que posiblemente esas chabolas a las que se refieren con desprecio pueden ser mucho más dignas que los chalets que seguramente puedan tener quienes emiten esta sentencia.
Desde su punto de vista, el Tribunal Supremo desconoce la realidad socioeconómica de la mayoría de la sociedad canaria o en su sentencia cometen una gran injusticia con el poblado marinero, porque si algo está claro es que las viviendas de Cho Vito no son ninguna chabola.
El portavoz vecinal insiste en que a la hora de emitir la sentencia sobra el profundo desprecio puesto de manifiesto por el alto tribunal cuando se refiere a que “el valor de los terrenos, casetas y chabolas situadas en este tramo de la costa ni siquiera llega a los 150.000 euros, cantidad mínima exigible para que el TS estudie de la apelación” porque con esta afirmación el supremo pone de manifiesto que la Justicia en esta país sólo se aplica en función del monedero o la cuenta corriente de cada persona.
Afirma que el valor de la Justicia es que se aplique con igualdad para ricos y para pobres, para poderosos y para la ciudadanía de a pie, sin embargo con esta sentencia se pone de manifiesto que el TS sólo entra a valorar recursos de quienes tiene dinero, de aquellos que tienen un patrimonio superior a 150.000 euros y no de quienes no lleguen a esa cuantía, lo cual es lamentable, al margen de que sobren comentarios que menoscaban viviendas dignas de personas dignas al tacharlas de chabolas y casetas.
Tomás González advierte que con esa frase lapidaria de la sentencia las altas instancias judiciales del país demuestran la nula talladura moral que poseen, además de que una vez más estamos ante la Justicia para los ricos, dicho lo cual explicó que ahora esperan que se les notifique esta intolerable sentencia para seguir defendiendo sus derechos porque recuerda que la defensa no se acaba en el Tribunal Supremo.
En este sentido, indica que se encuentran desasistidos por el supremo por lo que recurrirán al Tribunal de Estrasburgo tras el previo análisis de la sentencia, tras lo que insistió en que la Justicia es para todos y no para quienes pueden tener una vivienda de más de 150.000 euros, asegurando es injusto que se refieran a las casas de Cho Vito como chabolas o casetas, porque esa no es la realidad.
Para González, con las afirmaciones vertidas en la sentencia quienes la emiten dejan su talladura moral a la altura del betún “con mucho respeto del betún” y afirma que puede que no vivan en lujosas viviendas como los magistrados del TS, pero sus casas son muy dignas y quienes las habitan han defendido sus derechos con la máxima dignidad, algo que no pueden decir quienes pisotean de ese modo tan indigno los derechos de los ciudadanos.
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