| El pasado mes de octubre el sindicato IC en la Policía Local de Santa Cruz en la Junta de Personal trasladaba una denuncia contra el comisario jefe y al subcomisario a la hora de interpretar, llevar a cabo y aplicar la norma en el ejercicio de sus funciones, repercutiendo negativamente en la plantilla de la Policía Local. Dicha denuncia señalaba que el pasado día 8 de octubre de 2008, se dictó una orden de Jefatura, tenemos la copia, adscribiendo al servicio de Sala del Cecoes (112), a la agente número 150 en detrimento del 82, quien también estaba interesado en el asunto. Pues bien, el comisario jefe se saltó el protocolo de comunicación, publicidad y selección de esta plaza para, “en esta ocasión se colocó la orden en el tablón de anuncios, junto con los listados de horas extraordinarias, en un rinconcito, con el fin, a nuestro entender, de que pase desapercibida y nadie se interese. Esta es la estrategia de la jefatura de la Policía Local, con el fin de nombrar luego a su pareja sentimental, sin el más mínimo escrúpulo, ordenando al subcomisario, Blas, que también se presta al juego, firmar la mencionada orden 08. Y se nombró a la agente 150 en detrimento del 82 que era más antiguo que la anterior” Esta orden de servicio que se dejó sin efecto durante un tiempo ya está activada y tras el revuelo sindical y mediático, se ha levantado el reparo y la agente 150 que ya ha firmado los sagrados principios del nacionalismo, está ya en la Sala Operativa del 112 para gusto de la directora general y del propio alcalde. ¿Cuánto durará?. Lo cierto es que cuanto denunció IC sigue vigente y no se le ha hecho ni puto caso en todo este asunto. Este nombramiento político ha seguido su caminito. Y que así sea. |