| Ya hay respuesta de la Gerencia de Urbanismo de Santa Cruz de Tenerife acerca del retraso en la edificación de las 108 viviendas incluidas en la segunda fase de reposicón del barrio de Cuesta Piedra. Ésta comenzará “antes del verano”.
Sin embargo, desde Urbanismo y Viviendas Municipales se ha reconocido que el inicio de las nuevas edificaciones no se producirá con la celeridad deseada, por cuanto la licitación se realizará con concurrencia pública y no a través del procedimiento negociado.
Lo que sí se asegura desde la Avenida Tres de Mayoo, donde tiene su sede la Gerencia de Urbanismo, es que en el peor de los escenarios, esa licitación tendrá lugar antes del verano, de modo que en torno a esa fecha se comenzaría la segunda fase de reposición.
Pero lo que sí se ha asegurado desde Urbanismo es que el proyecto de la edificación sí está realizado, y en estos momentos está siendo “revisado a efectos de autorización”.
Luz Reverón aseguró en julio pasado que las obras de edificación se desarrollarían junto con las de urbanización, que se pusieron en marcha poco después de la visita de la ministra Beatriz Corredor. Una circunstancia que nunca se produjo.
En lo relativo a los trabajos de urbanización, las fuentes cercanas a la Gerencia consultadas aseguraron que su conclusión es inminente, y que tendrá lugar la recepción de la obra.
“La empresa que ha realizado los trabajos han actuado con celeridad, lo que es cierta es que era difícil pretender que en tres o cuatro meses se fuera a concluir”, explican las mismas fuentes, que restan importancia a una demora que de las obras de urbanización va a suponer sólo un mes más de lo previsto y que además consideran justificada.
La ejecución del proyecto de urbanización, que implica viales, alumbrado y saneamiento, pese a que se entregará de forma inminente, no se concluirá en su totalidad. Ello se debe a que algunos aspectos se llevarán a cabo al finalizar las obras de edificación ante los posibles desperfectos que éstas podrían provocar en las ahora terminadas. Es el caso de la última capa del firme o del remate final de las aceras.
Según los cálculos de Celso Blanco, portavoz de los vecinos, “si esto sigue así, puedo garantizar que los proyectos no salen ni a finales de abril”, de ahí que haya situado el comienzo de los trabajos en verano. La duración de las obras es de unos 18 meses, de modo que la entrega de las llaves no se produciría hasta bien entrado el 2011.
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