| De los 70 ganaderos que inicialmente solían llevar leche a la quesería de Arico, sólo quedan 28 que siguen arrastrando esta lamentable situación. El déficit de la quesería asciende a casi 5 millones de euros y a los ganaderos les deben seis meses de sueldo. Los trabajadores coinciden en que gran parte de la culpa de todo esto lo tiene la mala gestión que se ha llevado a cabo por parte del presidente de la quesería. Afirman que la única solución sería vender las cabras para que estas no mueran de hambre, pero serían valoradas a un precio mucho más bajo del real y no compensa con tantos años de sacrificio.
“No podemos seguir aguantando esta situación. Hemos tenido hasta que pedir dinero a la veterinaria para poder comprar un pan para comer. Sólo queremos que nos den lo que nos corresponde”, afirmó uno de los ganaderos. Otro de los afectados no se explicaba como una quesería de tanto prestigio no daba beneficios: “La semana pasada por no arreglar el sistema de enfriamiento de las cámaras que tenía un coste de 2.000 euros se tuvieron que tirar toneladas de queso. No podemos dejar morir a nuestras cabras y nosotros también necesitamos comer”, concluyó otro de los perjudicados.
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