| El consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, Domingo Berriel, aseguró ante la comisión de Presupuestos y Hacienda que las cuentas de su área experimentan una bajada del 14 por ciento, de forma que la cifra total es de 92 millones de euros en la que está incluida la transferencia estatal dotada con 16 millones para los cuatro parques nacionales canarios. Sin embargo, una de las bajadas más llamativas es la correspondiente a la partida contra incendios que desciende en un 24 por ciento.
El también nacionalista José Miguel González reconoció a su vez que “si algo se puede criticar es el desorden urbanístico, y por no tener plan se ha actuado de una manera incontrolada cuando es básico para un desarrollo sostenible, tanto en el ámbito rural como en el urbano”.
Justificó Berriel el descenso de las cuentas en 2010 por el hecho de que vienen condicionadas por los fondos cedidos por la Unión Europea en un 41 por ciento, y por el Estado en un 18 por ciento, mientras que el 41 por ciento restante de fondos propios también está condicionado por acuerdos anteriores.
Con una reducción de un 14 por ciento, la distribución por capítulos se configura con la reducción de un 10,37 por ciento del presupuesto de la Agencia del Medio Ambiente compensada hasta un 5,53 por ciento debido a los recursos propios.
En el ámbito de las políticas de sostenibilidad ambiental se incluyen las estrategias de sostenibilidad, programa de protección de ruidos, políticas forestales, lucha contra la desertificación, lucha contra incendios, mejora de complejos ambientales, todo ello sin olvidar la finalidad de crear empleo vinculado con el turismo.
Limitar espacios
Berriel anunció el proyecto para determinar los límites de los espacios naturales en suelos urbanizables, de tal forma que se pretende dar seguridad jurídica tanto a los vecinos como a la administración. La estrategia forestal así como las políticas de corrección ambiental, la evaluación y control de calidad de aire con el proyecto de ampliar la red de control de emisiones en las ciudades también están contempladas en unos presupuestos en los que desciende la partida contra incendios en un 24 por ciento.
Por objetivos, Berriel anunció una mayor sensibilidad para adaptar los espacios naturales a minusválidos; programa de protección de ruidos; proyectos relativos a la biodiversidad en un proyecto de recuperación medioambiental, así como la prioridad para evitar los incendios forestales.
En ordenación territorial, el consejero priorizó la conclusión de los planes territoriales de ordenación por parte de los ayuntamientos, y dijo que se le ofrecerá un apoyo a los municipios pequeños, y aprovechó para anunciar la elaboración de un planeamiento supletorio con el que se pretende dinamizar economía.
La modernización de complejos ambientales en los que se introduce la novedad para eliminar los vertederos incontrolados que existen en las islas es otro de los objetivos de Medio Ambiente.
Desafios al orden
El portavoz de CC, José Miguel González, quiso encajar los objetivos de la consejería de Medio Ambiente en un objetivo más amplio como es el cambio climático y el desarrollo sostenible, y aquí hizo mención especial al programa de lucha contra la desertificación y abogó por la creación de un centro que bien podría estar en la isla de Fuerteventura. “Un centro que bien puede contribuir a apoyar éticamente a los países africanos cercanos al archipiélago canario cuando la desertización es uno de los mayores desafíos de la humanidad”.
González reconoció que “si algo se puede criticar es el desorden urbanístico, y por no tener plan se ha actuado de una manera incontrolada cuando es básico para un desarrollo sostenible, tanto en el ámbito rural como en el urbano”.
El socialista Manuel Fajardo coincidió con José Miguel González en los objetivos, pero no en lo relativo a los números, aunque deseó suerte al consejero para acometer esos objetivos con estos presupuestos. No obstante, el consejero manifestó que “el mayor éxito de la política de protección consiste en que se pueda desproteger en un futuro porque dejen de estar en un peligro determinado”.
Por parte del Grupo Popular, Miguel Jorge Blanco abogó por la conservación del medio natural, u objetivo al que se han destinado más de ocho millones de euros en contra de la desertificación, y lo vinculó con el turismo por eso vio con buenos ojos que se mejoren los accesos a puertos y aeropuertos. En relación con la protección a la biodiversidad, solicitó que se finalicen los planes relativos a los LIC (Lugares de Interés Comunitario).
|