| Ya ha tomado posesión de su nuevo cargo, en la sede del Ministerio de Defensa, el nuevo director del Centro Nacional de Inteligencia, el general del ejército, (4 estrellas), y ex Jemad, (Jefe de Estado Mayoor de la Defensa), Félix Sanz Roldan.
Félix Sanz, es un general de mentalidad abierta, que habla varios idiomas y tiene excelentes contactos internacionales, no en vano fue propuesto como Jefe Militar de la OTAN. En su vertiente civil, ejerce de conquense, tiene aspecto afable y fama de flexible y a la vez tenaz negociador. En su haber cuenta con el aprecio y la confianza del Rey.
Ingresó en la Academia General de Zaragoza en el año 1962 y cuatro años más tarde era Teniente de Artillería. En su dilatada carrera militar, pasó por duros destinos como el del Batallón de Instrucción de Reclutas del Sáhara, a puestos de delicada responsabilidad diplomática, como el de Agregado Militar en la Embajada de España en Washington, donde mantiene magníficas relaciones. Después representó a España ante el Mando de la OTAN, en Bélgica.
En 2004, ya teniente general, fue nombrado director general de Política de Defensa y un año más tarde ascendido a general de Ejercito, (nuevo empleo creado con 4 estrellas y que culmina el escalafón militar), siendo nombrado Jemad, Jefe del Estado Mayoor de la Defensa, siendo ministro de Defensa José Bono (actual presidente de Las Cortes), y con el que le une una excelente amistad. Fue la mano ejecutora del Plan de Modernización de Las Fuerzas Armadas.
Su actual aceptación al difícil cargo de director del Centro Nacional de Inteligencia, es producto de su lealtad al presidente del Gobierno, y es su último y arriesgado servicio, que como fiel y disciplinado soldado ha prestado. No ha renunciado nunca ni a su patria chica (Cuenca), ni a su humilde origen (hijo de un guardia civil raso), aunque ha logrado honores, como el ser nombrado doctor Honoris Causa por la Universidad de Alfonso X el Sabio y pueda lucir en su guerrera 16 condecoraciones.
El general Félix Sanz, ahora irá a trabajar con traje de paisano, y con muy alto cargo, pero sobre todo con mucha responsabilidad, al dirigir la “Inteligencia” de nuestro país. Debe armonizar el cuidado de la Seguridad del Estado, con la sagrada protección de las libertades y la intimidad de todos los ciudadanos, y seguro será un ejemplo de honradez y austeridad en la gestión de los fondos públicos a él encomendados, ahí su espíritu de “viejo soldado”, saldrá triunfante.
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