Edición del Viernes 03 de Septiembre de 2010 Contacto | RSS 
  envía EDDC "tu mensaje" al 7505  
* coste del mensaje 0,90 cent.
Actualizado a las 10:08 h.
Titulares - Hemeroteca
 
eldigitaldecanarias.net > Cultura      
 04-07-2009 a las 09:54  
Tomás Gil Velázquez “Samot” expone en la Sala La Granja “Menos plástico”

Javier de la Rosa presentó esta muestra del artista canario
EDDC.NET | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Cartel de la exposición.
Manuel Espinosa
“Menos plástico” es el título que da el artista canario Tomás Gil Velázquez “Samot” a unas cien piezas en miniatura que nos sorprenden por su delicadeza y elaboración. Un inmenso mundo de color y formas sugerentes representadas en un espacio reducido.

La exposición fue presentada en la Sala La Granja en la Biblioteca Pública del Estado, Casa de Cultura de Santa Cruz de Tenerife, por Javier de la Rosa el pasado día 19 de junio y se clausurará el próximo día 19 de julio. El horario de la sala es de lunes a viernes de 9 a 20 horas y el sábado de 10 a 14.

Las obras que nos ofrece el autor están realizadas en metacrilato de unos 9cm², con un excepcional trabajo en relieves y de sorprendente color. Meninas, diablillos, gruesas mujeres, paisajes y otras composiciones están encerradas tras el diminuto espacio. También nos ofrece sugerentes trabajos de joyería. Pequeños cuadros que se podrán lucir gracias al trabajo de joyería de Sonia Figueredo.

Doce obras de gran formato acompañan esta muestra de miniatura. Tomás Gil Velázquez nace en Santa Cruz de Tenerife en el año 1960. Su trayectoria viene avalada por sus innumerables exposiciones, tanto a nivel nacional como internacional. Destacan sus exposiciones en Japón, donde recibió la mención especial de honor “Artista revelación”. Otros países en donde ha expuesto el artista han sido Suecia, Alemania, Francia. Y también ha expuesto en Madrid y Barcelona. En el año 1994 recibió el premio Óscar Domínguez.

En Canarias sus exposiciones han sido siempre bien recibidas por el público en general y por la crítica porque han sabido valorar su incansable trabajo.

“Menos plástico” es una exposición que merece la pena ser visitada por diversos factores. Primero por su calidad y segundo porque el artista valora la crítica y los comentarios. Un artista cercano que sabe escuchar para aprender de todos nosotros. Él estará ahí esperando tu opinión y tu visión.

Samot en proyección

Sin la belleza no se puede vivir, sin el arte tampoco y sin la verdad que es la realidad, menos aún; pero todo esto lleva consigo un ápice de imperfección que nos convierte en mortales ,y para llegar a la inmortalidad debemos despojamos de la materia y así en la levedad del ser, llegar hasta nosotros mismos en el interregno de la vida en la sublime obsesión de abstraemos mediante el no pensar en nada, y en este absoluto llegar a un destino que no es otro más que los paraísos soñados por el hombre en su intento de levitar de esta tierra.

Un artista levita y se interpone, vincula a los dioses o a la felicidad o a su idea en su destino de crear belleza y de sentir la libertad en su propia carne. Los conceptos de , arte ; libertad y belleza están implicados de manera que no se pueden sustraer el uno sin el otro. Un artista es un recreador de lo natural por medio de la libertad y la belleza y la armonía. El solo transforma y verifica a su modo y estilo. Estilo, modo, libertad. Belleza y libertad son los conceptos que abrigan a la obra de Tomás Gil o Samot ; un artista comprometido con el arte para sobrevivir a su propia levitación y así poder llegar al don de la ubicuidad en conceptos de ver ; mirar lo expuesto en esta Sala de la Biblioteca Nacional de Santa Cruz de Tenerife.

Samot, llega, ve y simplifica y por supuesto, vence con la creatividad en formas diversas en sus manos firmes, que nos dan en universalidad el beso del hombre — artista que siempre es dios en su altar cromático, insuflando la vida artística en las venas del espectador. Tomás recibe la lanzada de la realidad hiriente y la perfuma con su arte en mayúsculas que no necesita palabras más que las de él propiamente y su plástica.

Es un brindis con buen champán cósmico en copas de fino cristal, aquel que siempre da la campanada de su calidad entre los dedos que lo pellizcan. Por lo tanto el arte de Samot se encuentra en todas partes y lo podemos comprobar en sus sentimientos conjeturados bajo su propia sombra.

Samot en proyección II

Con el sobrenombre de Samot, Tomás Gil se proyecta en la libertad de las acciones de su vida como pintor y esta vez minimaliza el pintar en abstracción---consentida por los conceptos; todos; que a él se le quedan anchos y se manifiesta en la verdad de las partidas de la pintura-pintura en la creencia de que todo lo visto se puede representar en la habilidad del artista, que presume y estima de lo que es realmente verificado, cuando la realidad-realidad se invierte y profundiza en las raíces de la esencia humana. Para Tomás Gil o Samot la vida es una representación de la suya propia, como sentidor lógicamente preparado para atacar las sustancias químicas del pigmento o del color. Samot es un hombre de nombre en el más estricto sentido artístico; y se pudiera decir que la llamada de las Islas que están o debieran estar acostumbradas a la lealtad a sí mismas, cuando el surrealismo se llamó a ellas y se destinó por medio de las mismas. Sí, claro que sí, Tomás Gil tiene surrealidad en su sentir pero a su modo y manera, es lo llamado en los estrictos sones del vivir, y lo que determinamos en la real sustancia de la propia sensualidad de ser, ánimo y cuerpo material, para llegar al verbo, a la palabra del pincel resbalando en lo miniado y centrado en los murales, para este artista que ya no necesita nada ni a nadie; solamente un gran espacio y toda la vida para seguir creando.

Tomás Gil recuerda en sus pequeños cuadros lo barroco, lo renacentista y lo vanguardista y nos demuestra que el mundo del corpúsculo es tan interesante como el grandilocuente, sabiendo que en lo mínimo estriba la joya de la vida en su montaje de oro o plata para sus obras que son realmente las gemas.

La dedicación, el objetivo, puede ser un perro que como mejor amigo, lo abstrae y simplifica en el alma del animal, pero nos explica que también permite en el lapsus vital todo una vida del ser viviente, no importa su especie pues lo radicalmente cierto es el espíritu el estar latiendo.

La vida en el arte es belleza, desde el encuentro del mismo creador que a imagen y semejanza suya, recrea el sí mismo la beldad que se entretiene entre sus dedos, en el reverberante espíritu de la colmena de la paz en el castillo candente de los silbos de los pájaros entretenidos en buscar el amor en el aire, cuando los cuentos se abren en tres dimensiones y nos despiertan nuestro ánimo de niños, y nos recostamos sobre el pecho de las abuelas para soñar, simplemente, soñar.

Ahora el tiempo se ha detenido un instante antes de que el ángel recoja las plegarias de los hombres y regrese a Dios, ahora está entre nosotros aguardando que en una esquina de esta estancia miremos levemente alzar sus alas y pensemos un momento, que la vida es ese espíritu divino que nos lega Samot .

(Javier de la Rosa, de las Asociaciones Internacional y Nacional de Críticos de Arte, Viceministro del Parlamento Mundial de la Seguridad y la Paz de las Naciones. Miembro de Honor del periódico La actualidad de Roma.)
ENVIAR NOTICIA >  IMPRIMIR NOTICIA > COMPARTIR: 
ENVÍANOS TU COMENTARIO
Nombre:
Comentario:
   
Normas de uso: Esta es la opinión de los internautas, no de eldigitaldecanarias.net. No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema. Una vez aceptado el comentario, se activará.
 
TOP
últimas noticias
lo más leído
últimos comentarios
Galería : Tomás Gil Velázquez “Samot” expone en la Sala La Granja “Menos plástico”
EDITORIAL CONTACTO   TARIFAS

Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de eldigitaldecanarias.net. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.