Se han desatado las especulaciones y durante días todos los medios han querido buscarle explicaciones al comunicado que según parece fue enviado a instancias e impulsos de Jaime Coello, un independiente dentro del grupo y uno de los menos convencidos de la cohabitación con Eva y Luismi. La ruptura o su anuncio, los cogió a todos de sorpresa, ¿o no? Ya los populares sabían que las cosas no rondaban buenas y los avisos de cansancio por parte de los socialistas, estaban claros. Solamente así puede explicarse que la alcaldesa se negase a recibir a Eva en cuatro ocasiones y que fuera su secretaría la que atendiese a la primera teniente alcalde, dándole excusas y largas. Es obvio que si una de las socias del pacto es tratada como una vecina más, está claro que algo no funciona y eso tiene que ver con el cansancio de Lola Padrón que ya ha dejado de fingir, de sentirse obligada a poner pañitos calientes y de pelear por unas buenas relaciones que ella considera que Eva Navarro es incapaz de mantener por su forma de ser tan especial. Y ese proceso, más psicológico que político es el que ha hecho que Eva no entienda, que se quede alucinada, después de un desayuno donde las dos iban a departir solas y que luego Lola amplió los comensales y en el que supuestamente se arreglaron todos los desencuentros, incluido esa nota de prensa pactada sobre la perrera de Punta Brava, en la que, los del PP afirman que mantuvieron las formas y la cortesía. El pacto puede sobrevivir a esta crisis, si Lola hace un último esfuerzo, pero está cansada y hastiada y se le nota, al contrario que Eva, que se la ve relajada, sin tensiones, a punto de caramelo, relajada, ya que ella considera que se merece todos los mimos y todas las atenciones. Por eso los socialistas le han dicho: hasta aquí. El lunes se dirán lo que tienen que decirse, pero será más de lo mismo. Pues los dos partidos ya tienen sus discursos agotados. Y como siempre, CC perdiendo su oportunidad histórica, siendo el tercer agente más importante de todo este escenario, aunque ya saben, Marcos y los suyos sabían que es lo que iba a pasar, solamente era cuestión de esperar y por eso ahora se ríen como cosacos, eso, como cosacos, que de eso sabe Marcos y Pepe López un montón. |