En su III Congreso, el nacionalismo canario de Coalición Canaria (CC) 'jubiló' las viejas siglas que se unieron allá por 1993. Así, teóricamente, ATI, AIC, API e ICAN, dejaban de existir. Sin embargo, al menos oficialmente, esos partidos no han desaparecido.
El Ministerio del Interior sigue incluyendo las viejas formaciones insularistas y comunistas en el registro de partidos políticos. El III Congreso de CC, que se celebró los días 28 y 29 de mayo de 2005, aprobó varias medidas que se pretendía que contribuyeran a acercar más al partido a la sociedad y así “consolidar el proyecto como alternativa sólida”, según comenta su actual presidente (que no fue elegido en aquel cónclave), José Torres Stinga.
Aunque pudiera parecer raro el comentario de la alternativa sólida refiriéndose a una formación que ha presidido el Gobierno autonómico desde su creación, los primeros meses de 2005 fueron convulsos para los nacionalistas. En enero se confirma lo que se veía previendo desde las elecciones autonómicas de 2003, Román Rodríguez, acompañado de muchos militantes de la antigua ICAN en Gran Canaria deja CC y forma su propio partido: Nueva Canarias (NC).
Por si fuera poco, Adán Martín, a la sazón presidente del Gobierno de Canarias, acababa de expulsar a sus socios del PP en el ejecutivo. Así, parecía que CC estuviese pasando por sus peores momentos desde la fundación en 1993. Se hacía necesario un revulsivo. Entonces, se acordó algo parecido a una huída hacia delante. Si una tibia unión, más bien una federación, había dado tan buenos frutos en 12 años, quizás fuese más adecuada una unión total. De esa manera, atrás quedaría un conglomerado de partidos y sólo se presentaría a las elecciones un partido único, sólo unas siglas: CC, no ATI-CC, ni ICAN-CC, ni ningún rastro de las antiguas formaciones que parecían formar una sopa de letras.
El acuerdo al que se llegó en el III Congreso fue ese: apostar por un partido único, no por una coalición (en minúsculas, pues en ningún momento se dudó del nombre). Sin embargo, no todos los delegados en el congreso estuvieron de acuerdo. De hecho, las siglas históricas de la formación en El Hierro siguen acompañando en todo momento. Así, mientras en las últimas elecciones autonómicas, en seis islas se pudo votar a CC-PNC, en la isla del meridiano la opción era AHI-CC. En Asamblea Majorera también se optó por continuar con su tradicional modelo asambleario y la integración al sistema de CC no fue total. Por su parte, el resto de siglas sí se integró del todo, borrando todo rastro del pasado. Hasta en la histórica sede de la calle Galcerán, en Santa Cruz de Tenerife, se quitó (aunque no en 2005, sino algo más tarde) el cartel de ATI. Ese cambio, sin embargo, no se realizó de una forma absoluta.
El Ministerio del Interior sigue manteniendo a las antiguas formaciones que constituyeron CC en su Registro de Partidos Políticos. En el citado índice aparecen, por ejemplo, la Agrupación Tinerfeña de Independientes (ATI), con sede en la calle Galcerán y fundada el 01 de marzo de 1983, o la Agrupación Palmera de Independientes (API), en la calle Álvarez de Abreu, fundada el 16 de enero de 1985, o Iniciativa Canaria (ICAN), con sedes en Tenerife y Gran Canaria.
Sin embargo, el presidente nacionalista asegura que “eso no tiene nada que ver”. Aunque Torres Stinga reconoce que “los partidos políticos siguen estando ahí, pero están en un proceso de hibernación”, deja claro que “ha desaparecido el tema de las afiliaciones que ahora son directas”, con lo que sólo existen afiliados a CC. El dirigente comenta que “el registro es imperecedero, por tanto continúa ahí”, pero otras formaciones sí han sido borradas como los partidos del entorno de ETA ilegalizados o el histórico PSP de Tierno Galván.
La bandera
Otra de las decisiones más comentadas en el III Congreso de los nacionalistas fue la adopción de la bandera tricolor con siete estrellas verdes como la propia del partido. La bandera, que en sus orígenes fue asociada al independentismo canario, conllevó en el periodo poscongresual un aluvión de críticas a los nacionalistas, sólo comparables a las que les han caído en estos últimos meses a cuenta de la pretensión de algunos destacados militantes de incluir referencias al independentismo en sus estatutos.
Torres Stinga comenta, con respecto a la bandera que “ese tema está asumido”. “Lo vemos en cualquier manifestación pública donde hay canarios e indudablemente se utiliza la bandera que se utiliza”, asegura. El presidente de CC aclara que “en un momento determinado, esa bandera fue tomada como referencia del movimiento independentista, pero la bandera de las siete estrellas verdes es una bandera que está asumida por la población, cuestión distinta es que mediáticamente se intente vincular a procesos que no tienen que ver con la realidad que en estos momentos hay en Canarias”.
Como un calcetín
El hecho de que los nacionalistas no se hayan encargado de borrar del registro de asociaciones políticas sus antiguos nombres pudiera despertar alguna suspicacia sobre posibles vueltas al pasado. Es más, algunos dirigentes nacionalistas piden que se regrese a una estructura federal, en la que haya una dirección colegiada. El presidente de CC replica que la dirección política ha procurado inmiscuirse lo menos posible en el proceso precongresual. “La dirección no participa en el proceso de enmiendas, sólo las canaliza, será lo que los militantes quieran”, aseguró. Stinga deja claro que todo es posible. “En los congresos se le puede dar la vuelta al calcetín, al derecho y al revés”, dijo, con lo que no descarta una vuelta a estructuras del pasado. “Es a los delegados a quienes les corresponde, ellos son quienes tienen la capacidad decisoria y no son los órganos de decisión”, comentó. El también alcalde de Haría valora que el precongresual “ha sido un proceso que se ha ido madurando poco a poco y del que ha participado la sociedad, de la que los delegados habrán sabido captar el pulso”. “Lo que los delegados decidan va a estar en función de lo que le están solicitando”, previó. |