| Eladio Morales, en primer lugar, es de destacar y agradecer que un miembro de esa corporación municipal se interese y le dedique tiempo a leer los comentarios que ciudadanos de a pie escriben sobre el municipio. Sin embargo, entiendo que no es de recibo que un cargo público replique en prensa a los escritos de particulares por el hecho de considerarlos desfavorables. Así, referente a su contestación a mi último artículo, señala, que llevo tiempo criticando su figura y la de su equipo de gobierno.
Pero, señor Morales, en ese punto existe un mal entendido por su parte, lo que llevo años es analizando la gestión que viene realizando el regidor y los concejales del Ayuntamiento de Arico. Créame, escribo intentando ser constructivo, sólo le reprocho aquellas actuaciones que considero perjudiciales para el bienestar de los vecinos y el desarrollo sostenible de la comarca, pero está comprobado que su orgullo no le deja aceptar las críticas, ni rectificar, ni ver la realidad de Arico y su gente. Asimismo, no es exacto cuando señala que siempre le he descalificado en mis comentarios, debe entender que sería un acto de cinismo por mi parte el que estos últimos años elogie o califique como buena su gestión al frente del ayuntamiento. En cuanto a lo que usted tilda como mi obsesión con la especulación, debo decirle Don Eladio que por desgracia esto es una lacra generalizada en todos los municipios españoles, principalmente en los turísticos, y esa corrupción urbanística es percibida por la ciudadanía sin que se denuncie en los Juzgados por miedo a represalias. En lo que atañe a nuestro municipio, su misión es taparla y/o disimularla hablando de lo difícil que es aprobar un PGOU (Plan General de Ordenación Urbana), cuando tanto usted como yo sabemos que sí existe voluntad política, la aprobación de estos no es ni más ni menos complicada de aprobar que cualquier otra norma municipal. La dificultad de aprobar un Plan de este tipo surge cuando interesadamente se quiere beneficiar a unos cuantos “amiguetes” perjudicando los intereses generales del municipio.
También en su artículo pone especial énfasis en el acierto que tuvo en el derribo de la estructura de un edificio en la zona del muelle del Porís, cuando es público que ese edificio no se finalizó, por suerte, porque los constructores se arruinaron y la estructura, con el paso de los años, se deterioró y hubo que derribarla. Es cierto que en la superficie ocupaba se construyó debidamente, aunque no se planificó una red de saneamiento adecuada. Sin embargo, posteriormente, todo se desmadró y empezó a construirse a destajo en un paraje natural que existe en la zona (en un territorio que la consejería de Medio Ambiente considera único por constituir una muestra representativa de algunos de los principales sistemas naturales y hábitat característicos del Archipiélago): el litoral de Los Picachos y el entorno del Tabaibal del Porís. Por eso, es incomprensible que el Consistorio que usted preside no regule estos proyectos de urbanización y permita realizar estos disparates. Asimismo, es inexplicable que el Ayuntamiento dé una licencia para construir en la zona sabiendo que la vivienda invade el dominio público, y lo lamentable es que usted lo justifique diciendo que la concede porque el propietario da prestigio al municipio. ¿Cómo se llama esto? Siguiendo con lo que usted califica como obsesión mía, recientemente nos encontramos en el municipio con la utilización de terreno rústico para uso industrial: la instalación de placas fotovoltaicas. Pero presuntamente este asunto no está claro. ¿Se recalificó?, y, ¿existen licencias? Es evidente que, hoy en día, en Arico, en lo que atañe a la energía solar, existe una expansión irracional que viene marcada por las arbitrariedades trasladadas del negocio inmobiliario: la especulación y la falta de transparencia. Tampoco en este apartado de la especulación me puedo olvidar de la opacidad que transmite el Ayuntamiento en todo lo relacionado con las subvenciones para la agricultura. Por cierto señor alcalde, en su replica no menciona nada acerca de la percepción que tiene la ciudadanía del enriquecimiento torticero de ciertos personajes del equipo municipal.
Continuando con su contestación, describe que dedica el tiempo a trabajar. Pero, Don Eladio, eso es lo que tiene que hacer, pues por esa labor cobra usted un inestimable sueldo, a lo que hay que sumar las suculentas dietas que percibe. En cuanto a lo de las puertas abiertas a los vecinos, se referirá a las del edificio, ya que su mente y las de su equipo están cerradas, además no son eficientes. También dice que miro por el PSOE y que aprovecho los periódicos para machacarlo con pura demagogia y que miento. A esto le contesto: lo de mirar por el PSOE lo dirá por la publicación de algunos de mis escritos en la revista de ese partido. En ese sentido le diré que estoy muy agradecido a las personas que integran la ejecutiva local por ofrecerme la oportunidad de llegar a los vecinos de Arico, pues, supuestamente, usted ha movido todos los hilos para evitar que se publiquen en los periódicos los comentarios que hace llegar la oposición, así como los de particulares que sean contrarios a su gestión. ¡Vaya demócrata! No quiere que en Arico exista libertad de expresión. Así gobierna Chávez en Venezuela. Y, referente a la alusión de demagogia y mentir, como puede tener el descaro de acusarme de ello, cuando es público y notorio que usted es una persona prepotente, déspota y populista. Y señor Morales, yo no miento, describo lo que observo y lo que me transmiten muchos vecinos preocupados por los problemas que padecen, y a los que usted no da soluciones. Usted sí que falta a la verdad, pues no hace sino prometer y prometer pero después no cumple nada. Además, siempre está obsesionado con darse baño de multitudes y salir en la foto y, lo que es deleznable, ante cualquier crítica a su gestión o denuncia de los problemas y carencias que padece el municipio, usted rápidamente tacha al autor de ser una persona ruin o socialista y enemigo de Arico y de su gente. Y, precisamente, le destaco una descripción que hace un conocido dirigente socialista de lo que debe ser un demócrata: no manipular, no mentir, escuchar, entenderse y respetar. Por tanto, como se puede comprobar, en estos momentos usted no cumple ninguno de estos requisitos. Así que, trabaje por el interés general de Arico y de sus vecinos, y no esté continuamente descalificando y satanizando a todo aquel que discrepa de su gestión, que esa forma de proceder no es propia de un cargo público.
Y, señor Morales, lo que me parece paradójico, desatinado e incluso, permítaseme, gracioso, es la parte de su escrito donde comenta lo siguiente: “Este Ayuntamiento no quiso, porque no era el modelo que convenía a Arico, seguir adelante con el modelo de Plan General que pusimos en trámite en 2002 y se optó por redactar un documento que nos permitiera mantener el modelo de mantenimiento del sector primario, el desarrollo de polígonos industriales, desarrollo turístico y ocio de calidad, crecimiento residencial equilibrado”.
Explíqueme cómo va a mantener el modelo del sector primario, el desarrollo turístico y el ocio de calidad, si está consintiendo el deterioro paisajístico y medioambiental del municipio. ¿Es que usted no es consciente de la triste realidad del mismo? ¿No ve la degradación y destrucción constante que sufre este territorio único que es Arico? Además, ¿cuándo darán frutos las placas solares? ¿Y flores los molinos? ¿Y el desarrollo turístico se obtendrá con la instalación de una incineradora? ¿Dónde está el turismo y el ocio de calidad? ¿Cuál es? ¿Dónde se encuentran las áreas deportivas? Y, ¿es crecimiento residencial equilibrado el ejemplo de Los Picachos? Siguiendo con su carta de contestación veo que hace referencia al culebrón de la carretera de acceso al Porís. Señor Morales, en este asunto, quedó sobradamente demostrado la ineptitud, la ineficacia y los malos modos del gobierno municipal. Menos mal que gracias al Cabildo Insular se pudo solucionar este desaguisado, ya que si el arreglo lo hubiera gestionado el Ayuntamiento de Arico aún estaría el pueblo incomunicado.
Para terminar, Eladio, usted sí que machaca a los vecinos y al municipio, parece un disco rayado contándoles la historia de su vida, utilizando siempre la misma retahíla sentimental. Y señor Morales, no hay duda, me gusta más el Arico de 1987, el actual tiene hipotecado su desarrollo por las desgracias medioambientales que sufre y, lo que es imperdonable, sigue con las mismas carencias en infraestructuras y servicios de antaño. Además, no comprendo esa invitación que me hace para que recorra, compare y escriba lo que vea, pues llevo muchos años caminando los rincones de nuestra comarca y nunca le he encontrado por el camino. Eso sí, donde le veo muy a menudo es en Santa Cruz.
Por tanto, intentaré resumirle los motivos de preferir el Arico de 1987: el municipio no tenía tanta superficie degradada por el PIRS como ahora, ni la amenaza de la instalación de una incineradora, ni había cedido una de las mejores fincas para la ubicación de un parque eólico, ni había comenzado la locura de utilizar terreno cultivable para la instalación de placas fotovoltaicas, ni la construcción a destajo en toda su costa, ni se destruían parajes naturales, ni los bancales tradicionales, ni se realizaban desmontes descomunales en terreno rústico ni se producía el derrame de tierras en laderas y barrancos, ni existía un desprecio y un abandono del patrimonio natural, histórico y cultural, ni había aparecido el problema de la especulación urbanística en los pueblos de la costa, ni existía la degradación ambiental en el litoral ni la grave amenaza sobre el ecosistema marino, etc. Seguro que me quedan más adversidades que añadir, pero como quiere que sea positivo lo voy a dejar así. Estimado alcalde, vuelve usted a nombrar al PSOE, que obsesión tiene con este partido político, seguro que es el único que le quita el sueño. Tiene motivos, los ariqueros y ariqueras saben que los miembros de la ejecutiva local del PSOE llevan años preocupándose y trabajando por solucionar los problemas de Arico, que no son pocos. Y esto si tiene mérito, sin cobrar por ello y en la oposición. Y Eladio, no confunda, el que está quedando mal ante los ariqueros es usted, pues en todos estos años que lleva como alcalde ha condicionado el progreso de Arico, permitiendo degradar tanto territorio. Y, lo que es incomprensible e inexplicable, sin que el Ayuntamiento y sus vecinos reciban compensación alguna por soportar en su municipio estas desgracias medioambientales. Por ello, Arico es un pueblo que necesita nuevas ideas y el actual regidor no ofrece confianza ni tiene credibilidad, y, seguramente, pasará a la historia del Ayuntamiento de la Villa de Arico como el gestor más nefasto. Ah, y señor Morales, lo que no les gusta a los ariqueros es que su alcalde protagonice situaciones ridículas, y usted últimamente no para.
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