| En Canarias parece que nunca se podrá pasar página ante el conflicto insular, al que tanto los grupos políticos como algunos medios de comunicación no dejan de echar leña para que no se apague la braza del separatismo, en una región que esta llamada a ser lo mismo y que lo es a todas luces.
No dejamos de ver, oír y leer todas las semanas día tras día como surgen las condenas y amenazas, de uno y otro lado, en la mayoría de las veces de manera surrealista y sin medir las verdaderas consecuencias, de una táctica decadente que desemboca en que cada vez estemos mas alejados entre nosotros, causando un efecto en la región que asombra a propios y extraños.
Es este panorama, que parece haber nacido desde el temor para despertar recelos entre la ciudadanía y que así se vaya acrecentando ese sector inmovilista que ya no acude a las urnas y que esta convencido de que aquí no hay nada que hacer, que todos son iguales, o mas vale ruin conocido que bueno por conocer, el que esta calando muy profundamente en la sociedad de nuestros días.
Lo que esta ocurriendo en Canarias es que se esta cumpliendo el objetivo programático de un plan al parecer bien orquestado para que la gente se canse y se harte de tanta desinformación, presentando cada vez que hay elecciones una series de propuestas y programas cargados de palabras de buenas intenciones, que se quedan tan solo en eso, palabras que se las llevaran los vientos, para que de nuevo una vez tomadas las instituciones y siempre por los mismos personajes desde hace mas de tres décadas volvamos a la misma rutina.
Esta inusual y extraña táctica me lleva a la conclusión de que este gobierno de Canarias esta siguiendo y potenciando una política muy torpe con el nacionalismo, una política que no favorece para nada a los intereses de cualquier formación política que de verdad tenga como objetivo común el desarraigo de estas islas del estado español, pero con una estrategia maquiavélica de fondo donde podemos observar que se sabe muy bien lo que se hace, y lo que se hace no beneficia al interés general sino al objetivo personal, de unas personas que han hecho de la política su profesión y medio de vida, poniéndose en manos de los grupos de presión que les permiten seguir estando en las poltronas, divulgando esas cantinelas de sirenas afónicas, para seguir confundiendo, desencantando y en definitiva manteniendo mas desunido que nunca al noble pueblo canario.
Ahora de buenas a primeras parece ser que la independencia es buena para nosotros, que Antonio Cubillo tiene razón, aunque el programa de su partido tenga que ser retocado hábilmente para que la población nunca se lo termine de creer y dividiéndolo en muchos partidos de corte nacionalista para que pueda así quedar apartado del juego democrático, y así la mayor parte de la opinión publica que desconoce realmente la fuerza real del autentico nacionalismo canario, pueda seguir siendo asustada y manipulada por peligros inexistentes que bajo la batuta de oscuros intereses, aparecen y desaparecen del dialogo social, sin llegar nunca al dialogo y la viabilidad parlamentaria, mas bien quedándose solo en humo.
Los grupos políticos canarios en decadencia, últimamente utilizan la estrategia de la radicalización de sus postulados políticos utilizando unos planteamientos tan solo verbales, y fuera de todo documento de contexto programático, llevando a cabo planes secretos con otras formaciones políticas y cada uno luego de por libre con los sectores empresariales, con el único fin de seguir pescando en océanos revueltos.
Es esta una estrategia que puede ser que de buenos resultados a corto plazo, pero a largo plazo ocurrirá que el pueblo se canse de los engaños y amenazas y termine harto de el mezquino mensaje de siempre “O NOSOTROS O EL DILUVIO”, y vaya a ser que prefiera el diluvio de una vez por todas.
En este endiablado panorama estamos metidos todos, una arriesgada estrategia política y mediática de consecuencias irreversibles, peligrosas donde las haya, además de alocada y sin ningún futuro.
En lugar de estar siempre peleando entre las islas capitalinas, creando un caos catastrofista y echándose las culpas vilmente, deberían de abrir el abanico y en aras de trabajar por el pueblo y para el pueblo, empezar a barajar y poner sobre la mesa la amplia gama cultural de opciones que como pueblo atlántico realmente tenemos, empezando por el recambio dentro de las formaciones políticas y siguiendo por las reformas pertinentes mas urgentes, como por ejemplo la ley electoral, para comenzar así a abrir un camino nuevo de auténticos demócratas que trabajan por una cada vez mas optima justicia social para Canarias.
Los canarios me da la impresión de que se están empezando a hartar de la división de banderías y símbolos que ahora cada isla parece tener, donde en cada reino de Taifa aparecen auténticos Dioses creadores de: muelles de todos los tamaños, carreteras y autopistas, centros comerciales, gasolineras, polígonos industriales, hoteles, campos de golf y etc., pero de hospitales o viviendas sociales de VPO, guarderías, geriátricos, comedores sociales etc. de eso nada, personajes y personalismo es lo que impera, gentuza del tres al cuarto que apenas muchos de ellos no valdrían ni para bailar en una comparsa (no es el caso de Efraín que para eso si que valía), se alzan y se erigen en los valedores sociales para llevarnos a un futuro venturoso y feliz.
¡Dios mió¡ ¿Hasta cuando tanta cara dura y obcecación?
¿Para cuando un poco de cordura para esta región Canaria que tanto lo necesita? ¿Para cuando una tregua de respeto a las personas que nos sentimos canarios de las siete islas? ¿Es que a ustedes no se les pega nada bueno cuando estando en Madrid largas temporadas y ven el trabajo de los políticos de otras latitudes?
El gran reto de canarias ahora mismo no es el de la independencia, sino mas bien el de la no dependencia del exterior, trabajar para alcanzar un equilibrio entre las islas menores y las mas desarrolladas en pro de un futuro sostenible y dentro de las posibilidades de cada territorio, donde como ejemplo: el Hierro puede ser la gran despensa de abasto agrícola, la industrialización pesquera de Fuerteventura y Lanzarote, industrias carnicas en Las Palmas y Tenerife potenciando su ganadería de antaño para la reutilización de sus recursos forestales, granjas avícolas y porcinas en la Gomera y la Palma, estas u otras ideas o planteamientos no se debaten y además se confunden, entre lo sostenible y lo sustentable.
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